JUAN JOSÉ CAMPANELLA NOS APROXIMA AL TRABAJO ACTORAL Y A LAS CLAVES DE SU NUEVA PELÍCULA "EL SECRETO DE SUS OJOS"Opta a la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián - Entrevista
El film es una historia ambientada en los años 90, con la cual recupera a la pareja de “El mismo amor, la misma lluvia”: Ricardo Darín y Soledad Villamil. A ellos les acompañan Pablo Rago y Guillermo Francella, comediante que parece abocado a probar nuevos registros tras una carrera forjada en la pantalla pequeña a base de un reiterativo personaje “El secreto de sus ojos” se desarrolla en el final de la década del 90. Benjamín Espósito, secretario de un Juzgado de Instrucción de la Ciudad de Buenos Aires, está a punto de retirarse y decide escribir una novela basada en un caso que lo conmovió treinta años antes, del cual fue testigo y protagonista.
Su obsesión con el brutal asesinato ocurrido en 1975 lo lleva a revivir aquellos años, trayendo al presente no sólo la violencia del crimen y de su perpetrador, sino también una profunda historia de amor con su compañera de trabajo, a quien ha deseado y amado fervorosamente y en silencio durante años.
La novela que escribe Espósito nos hace recorrer los años 70, cuando en la Argentina se vivían épocas turbulentas, el aire estaba enrarecido y nada era necesariamente lo que parecía ser. Crimen, amor, justicia, política y venganza se confunden y entremezclan en la vida de los personajes.
Entrevista a Juan José Campanella, director. - La película busca entrelazar los dilemas morales en torno a la justicia y el castigo, el tema del proceso de escritura, la empatía y el amor insinuado.
Exactamente. Esas son todas las herramientas y atándolas todas ellas a un tema fundamental para mí que es el de la memoria, el de mirar para atrás y ponerte a pensar cuáles fueron las decisiones que uno tomó 20, 25 ó 30 años atrás y cómo repercute eso en nuestra vida. Esa es una de las premisas que va navegando a lo largo de la película y está siempre presente. Fue compleja en ese sentido, sobre todo en la etapa de guión en la que teníamos que saber cómo ir armando y mezclando todos esos temas que aparentemente parecen cancelarse.
Es una historia de un crimen crudo con una historia de amor no contado a lo largo del tiempo. También tiene mucho humor la película y con todo ese tipo de elementos yo sabía que a la hora de llegar a la filmación había que tener las cosas muy claras porque en una filmación simplemente lo que actúa es la verdad de la escena y ahí la cuestión no es que yo diga ¡mirad muchachos, ahora acá tenemos que ser graciosos! ¡ahora acá románticos! o ¡acá dramáticos! Lo que se está actuando es nada más la verdad de la escena que está escrita en el guión, por eso todos esos elementos tienen que figurar ya escritos en él. Por eso hubo muchas versiones del guión, mucho ajuste fino, mucho trabajo,..... hicimos casi diez bocetos del texto, permanentemente ajustando, incluso en los ensayos y toda esa mezcla de líneas de energía dramática es quizá lo que más trabajo dio en esta película.
- Incorporas en este nuevo largometraje a un actor como Guillermo Francella, más conocido por el público argentino por sus papeles cómicos, sobre todo en la televisión, dándole aquí oportunidad de entrar en un terreno actoral diferente.
En realidad vos sabés que acá casi todos los actores son multimedia y Francella es el actor número uno en la taquilla de cine en Argentina. Acá es raro etiquetar a un actor como televisivo porque en general los actores son multimedia y Guillermo también hace muchísimo teatro. Hace años que todas las noches de la semana podés ir a verlo a alguna obra. En este momento está haciendo la versión musical del joven Frankestein.
Guillermo es un 'capo cómico' y por lo tanto la imagen que tiene el público de él es de un cierto personaje que podría ser el porteño vivo, por decirlo de alguna manera, que es muy distinta a lo que hace en "El secreto de sus ojos". Él es un gran actor y, por su supuesto, yo siempre trato de trabajar con aquellos a los que considero grandes actores porque me hacen quedar muy bien, me hacen quedar como buen director cuando en realidad hago muy poco en la película. Lo que él hace aquí es algo muy distinto, tiene otro ritmo, tiene otra apariencia física, es otro personaje porque se trata de un personaje de los años '70, un empleado gris de tribunales y realmente descolla (sobresale) en la película.
Pero sí, para los que acá en la Argentina conocen sus personajes de las películas o de la televisión, va a ser una gran sorpresa y yo sé que además agradable. Es un poco, mirá para comparar un poco con España, podríamos decir que tiene una carrera similar a la de Santiago Segura porque sus películas son extremadamente populares pero hay un excelente actor detrás, de hecho me encantaría trabajar con Segura, y acá está haciendo un personaje muy distinto a lo que la gente está acostumbrada a ver.
- Respecto a Ricardo Darín, un actor con el que llevas mucho tiempo trabajando, ¿cómo contemplas su evolución profesional como actor y su destreza a la hora de adaptarse a los distintos registros?
Me es muy difícil hablar de él en ese sentido porque me pasa como con tu propio hijo, que cuando uno lo tiene al lado y lo ve todos los días, es muy difícil evaluar el crecimiento de esa persona. Ocurre respecto a uno mismo también. En cuanto a su 'caja de herramientas', su capacidad técnica y emocional como actor, Ricardo sigue siendo lo mismo que yo veía cuando lo elegí para hacer "El mismo amor, la misma lluvia", es decir, un actor con una capacidad prácticamente ilimitada, con una facilidad enorme para pasar del drama al humor y mantener siempre la verdad emocional de la escena.
Lo que sí notamos, especialmente cuando vemos los detrás de escena de nuestras películas anteriores es una evolución evidente en la parte física (risas), nos notamos más mayores en todos los sentidos, pero obviamente él está tomando una máscara de profundidad con el tiempo y mirarle a los ojos ahora y no es lo mismo como era hace veinte años; se nota que hay mucha vida detrás y eso a mí, por ejemplo en esta película que trata de los ojos, me ha servido muchísimo.
- Y nuevamente contaste con Soledad Villamil como protagonista, ¿qué nos puedes decir acerca de su trabajo?
Es la segunda película que hago con Soledad, la primera fue "El mismo amor, la misma lluvia" (el 26 de septiembre, un día después de que se estrene en España se cumplen 10 años del estreno de esa película) y hacía tiempo que tenía muchas ganas de trabajar con ella. Soledad es una actriz que tiene características muy concretas. Además de una gran belleza, fotogenia y capacidad actoral, ella transmite una gran fortaleza, una especie de peso moral que es muy importante para este personaje de gran madurez que ella lo ha podido hacer maravillosamente.
Por otro lado, para nosotros fue como una especie de reunión que después de 10 años volvamos a trabajar los tres juntos y también la pasamos muy bien en ese sentido.
- El hecho de sido seleccionado para competir en la sección oficial de San Sebastián ya es toda una suerte, aunque en definitiva la decisión final respecto a los premios corresponda al jurado.
Realmente estamos contentísimos con San Sebastián. Para mí va a ser un debut en la competencia aunque yo ya estuve con mi segunda película en la sección de Zabaltegi hace más de diez años y realmente es una responsabilidad enorme. En este momento de la entrevista todavía no sabemos con qué otras películas estamos participando pero sí te puedo decir que tengo además realmente muchas ganas de darme una panzada de buen cine y también de buena comida, así que, por favor, si alguien recomienda buenos restaurantes ya que sé que San Sebastián es uno de los mejores lugares del mundo para comer.