"DETRÁS DEL SOL, MÁS CIELO"; LAS RELACIONES DE LA VIDA CON LOS CONDICIONANTES DEL ENTORNO EN UNA COPRODUCCIÓN DIRIGIDA POR GASTÓN GULARTEParticiparon productoras de Argentina, Paraguay y España
Son raras las ocasiones en que el cine hecho en el interior de la Argentina logra conseguir un estreno comercial en la Ciudad de Buenos Aires. Los ejemplos son contados. Y es que como bien dice el realizador Gastón Gularte, “en la Argentina no existe el cine federal”. Pero el director desde este jueves ha pasado a engrosar esa lista acotada con el lanzamiento de “Detrás del sol, más cielo”, el primer largometraje realizado en la fronteriza provincia de Misiones, que cuenta con productoras asociadas de España y Paraguay.
“Detrás del sol, más cielo” es una historia que habla de seres condicionados por su entorno: Antonio (Lucas Pérez Campos) es un chico de 17 años que vive con la ilusión de que una vida mejor le espera en la gran ciudad, esa adonde viajó su padre tiempo atrás en busca de forjarse un futuro. Su vida transcurre entre el trabajo en el bar del pueblo y la plantación de yerba mate. Pero el dinero no es suficiente, y el contrabando surge como una posibilidad que se plantea junto a un amigo con el cual planea el viaje. Mientras ese momento llega, conocerá el amor y perderá su inocencia al toparse con la dura realidad.
Actores de Misiones conforman el grueso del elenco del film, que cuenta con veteranos actores como Lito Cruz y Víctor Laplace, el español Carlos Álvarez-Novoa y el paraguayo Jesús Pérez. Su estreno en Buenos Aires es precedido por su exhibición en Chaco y Misiones, donde fue vista por 30.000 espectadores, y representa la conclusión del camino de “Detrás del sol, más cielo”. Luego seguirá “Cara Sucia…con la Magia de la Naturaleza”, un film para niños y niñas que Gularte también realizará en el noreste argentino.
- La película habla de la vida en la frontera, amor, amistad, corrupción, impunidad, falta de oportunidades… ¿cuál fue el punto de partida para narrar la historia?
"Misiones, que es sumamente compleja, diversa. Desde muy joven la empecé a conocer viajando, cruzando desde el río Paraná al río Uruguay. Luego, comencé a filmarla para documentales, publicidades, y fui involucrándome con su realidad. La tierra colorada hace que quien la pise vuelva, y no por obra de la magia, sino por lo profundo de su cultura nacida del encuentro de muchas culturas. La pobreza abarca a rubios y morenos, polacos, alemanes, paraguayos, guaraníes, orientales, los encuentra tratando de sobrevivir y crecer..."
- Existe un contrapunto fuerte entre el campo y la ciudad, al primero se lo muestra bastante idílico en sus paisajes aunque se enseña la dificultad de poder salir de allí y la impunidad con la que se mueve la policía, mientras que a la segunda se la muestra claramente violenta, ¿este es un aspecto que te interesaba remarcar particularmente?
"La gran ciudad está muy lejos, y tal vez más que violenta es ajena. Siempre se sueña –equivocadamente- con que ir a la ciudad es la solución. Los protagonistas también lo hacen y cuando la visitan descubren lo desconocido. No conocían la mendicidad, porque la pobreza es diferente cuando siempre hay algo para comer, no percibían en forma directa la violencia policial, ni el robo, porque son otros los códigos y muchas cosas están pero no se ven. En la ciudad se concentra el poder financiero, y éste pesa sobre quienes viven en la ciudad o en las pequeñas poblaciones. Sin embargo, lo poético presentado en la película tiene su relación -tanto en lo estético como en lo simbólico- con los personajes centrales.
En el interior de Misiones, donde son menos las personas, la violencia es tan dura como en la ciudad, pero con otras características, el jefe de gendarmería, la médica, patrones, galleros y otros, poseen su poder y abusan, muchas veces con la impunidad del silencio. Es bueno aclarar, que en Misiones hay muchos pequeños productores y pocos terratenientes comparando a otros lugares del país. Es una provincia muy particular".
- Otro punto que se subraya es que la falta de oportunidades obliga a irte a la ciudad, ¿te sentiste alguna vez en esa posición pensando en tu carrera como director?
"En Argentina, lamentablemente no existe el cine federal. Ahora comienza sus primeros pasos con las organizaciones de los realizadores, directores y productores que vivimos en distintas provincias y nos juntamos para tratar de fortalecernos. Las acciones en el INCAA son muy complejas y están centralizadas. Toda la actividad está centralizada.
Imagínate que “Detrás del sol, más cielo” es la primera película que se hace desde Misiones en la Historia del cine argentino. Siempre han venido a filmar, y eso es bueno, pero esta es la primera que se hace desde acá. No creo que sea por falta de voluntad o capacidad, sino porque se hace realmente difícil. Si las políticas del INCAA fueran federales no tendría que existir un área de acción federal, sus acciones serían federales, su actividad se desarrollaría en la integridad del país. Esto es difícil de cambiar y lo haremos muy de a poco desde el adentro de la Argentina haciendo valer los pasos dados.
Todos quienes vivimos lejos de la ciudad, estamos en real desventaja y se nos hace difícil hacer cine. Pero uno de los objetivos principales de nuestra película es demostrar que es posible hacer cine, hacerlo con los cánones de calidad exigidos internacionalmente. Y si desde Misiones lo pudimos hacer, quiere decir que se puede desde cualquier provincia".
- ¿De qué modo elegiste a los actores locales y cómo contactaste a intérpretes como Víctor Laplace, Lito Cruz, Carlos Álvarez-Novoa y Jesús Pérez?
"Al protagónico ya lo había visto actuando en teatro en varias oportunidades, después hicimos un casting y buscamos para los otros papeles que sean actores de la provincia. Tenemos muy buenos actores en misiones y por una cuestión de coherencia, tratamos de involucrar a la mayoría. También hicimos dos casting en Paraguay, uno es Encarnación y otro en Asunción.
Jesús Perez fue un regalo, porque el personaje daba con él y es un muy prestigioso actor de Paraguay. Víctor siempre fue un aliado de Misiones, y sin dudar respondió con generosidad al llamado. Lito estaba en mi cabeza cuando escribí el personaje, concentramos los días de rodaje para que venga y filmamos en una integración sin problemas. Lo de Carlos fue especial. Lo había visto en un par de películas, lo contactó Mario (de la Torre Espinoza de Doñana Producciones), le gustó el libro y le regalamos un viaje a Cataras del Iguazú. Persona espléndida, gran amigo".
- ¿Cómo llegaste a producir con compañías de España y Paraguay?
"En el caso de España, nos conocimos con Mario en Cuba y siempre apuesta a tratar de acompañar lo que hacemos. Es muy valioso su trabajo. Con Paraguay fue distinto. Apostamos a hacerlo por una cuestión ideológica, de cercanía, de identidad. Viajamos a Paraguay, establecimos relaciones formales con el Viceministerio de Cultura del país, y luego a través de la Dirección Nacional de Audiovisual dimos con Asuncine, quienes apostaron todo".
- ¿Consideras que por cuestiones de cercanía, es más fácil desarrollar un trabajo de colaboración con Paraguay en lugar de optar por asociarse a productoras de Buenos Aires?
"No. No es más fácil. Paraguay no tiene ley de cine y tiene muy poca producción. Fue una cuestión estratégica. Una alianza donde cobramos más fuerza. Pero no es más fácil… más compleja diría".
- “Detrás del sol, más cielo” fue vista por 30.000 personas en Misiones y Chaco, ¿cuál crees que es la clave para obtener tal éxito? ¿Cómo pensás que funcionará en Buenos Aires?
"La clave del éxito fue involucrar a la población en todo el proceso, desde que ganó el guión, toda la preproducción con las ensayos, los armados, la filmación y la posproducción. En paralelo convocamos a fotógrafos, a artistas plásticos que hicieron murales en distintas localidades, actores y extras de distintos puntos de Misiones y, claro también, poner el poco dinero que teníamos en publicidad local. Debemos sumar a esto, que Misióncine (Exhibidora) montó un esquema de exhibición del alta calidad en 15 localidades de la provincia. Con una pantalla de 4 x 6 metros, con el proyector que se utilizó en el BAFICI, con un equipo de alta calidad de sonido en 5.1 y con un trabajo de logística y de comunicación en cada localidad a la que se fue. Las personas se sumaron a la apuesta, la hicieron suya y luego acompañaron yendo al cine.
En las salas de Posadas se vio más que los Simpson. Buenos Aires es el cierre. No sé cómo nos irá porque no invertimos en publicidad. Lo hacemos con solo una copia y en una sala. No podíamos dejar de presentarla allá, y junto a exhibiciones abiertas en los barrios de Posadas concluiremos el ciclo. La apuesta fue hacernos fuertes en el lugar donde vivimos y dio resultado. La anécdota es que el programador de las sales de Posadas está en Buenos Aires y tuvimos que pelearla para poder hacer el estreno en nuestra ciudad. Gracias al gerente de las salas que conocía todo el proceso y que sabía de la seriedad de quienes la hicimos… la pusimos en cartel. Nadie se arrepintió después (risas). De todas formas no podemos dejar de decir que casi no llegan películas argentinas a las 4 pantallas del único complejo de cines que hay en Misiones".
- ¿Existe una política provincial con respecto al cine?
"No, no hay. Un grupo de realizadores (que conformamos el grupo de realizadores de Misiones) armamos y presentamos un proyecto de ley provincial. Se trabajó en comisión de la Cámara de Diputados de la Provincia y quedó allí para el próximo año. Veremos…"
- ¿Hay acciones desde el Incaa para poder dar mayor espacio y posibilidades al cine del interior? ¿Cómo fue tu caso? ¿Tuviste algún tipo de ayuda oficial?
"Están en el intento… con errores, pero creo que esta gestión tiene la intención. El problema es conceptual porque desconocen el país desde quienes viven en él hasta cómo se hace cine desde el interior. Nosotros pedimos el crédito al INCAA y lo obtuvimos. Pero fue realmente muy, muy pero muy difícil cada paso con el INCAA. Todo está pensado para Buenos Aires. SICA, Actores, Extras, Músicos, etc…
Un ejemplo: los contratos que realizamos con el equipo técnico, para ser aprobados por el SICA (Sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina), siendo firmados entre dos personas que vivimos en Posadas (la mayoría de los que trabajaron son de Misiones y de Paraguay), debía decir que si existía algún conflicto deberíamos resolverlo en la ciudad Autónoma de Buenos Aires. Hay mucho más… Una muestra de lógica ilógica de nuestra realidad cinematográfica. Aparte tuvimos que hacer todos los aportes sin que ninguno de quienes viven acá recibieran algún tipo de beneficio. Ya iremos cambiando, entre todos y a fuerza de trabajo, las cosas…"