FERNANDO DÍAZ REGRESA AL CINE ARGENTINO CON "LA EXTRANJERA", LA LUCHA DE UNA MUJER POR SU LUGAR EN EL MUNDO - Entrevista con el director en la que dibuja con precisión su perpectiva acerca de la distribución del cine -
Varios años después de lanzar su ópera prima "Plaza de almas" y tras pasar un prolongado período de tiempo viviendo en el exterior, el realizador argentino Fernando Díaz regresa al cine y a su país con "La extranjera", película que se exhibió en calidad de pre-estreno en Pantalla Pinamar.
"La extranjera" es precisamente la historia de un retorno. Una mujer que vive en Barcelona vuelve a la Argentina para recibir la herencia de su abuelo: una casa venida a menos en el pueblo de Indio Muerto. Sin mayores expectativas, regresa a ese lugar donde creció y que forma parte de su pasado, donde la hostilidad de los habitantes será contrastada con la amabilidad y calidez que le ofrece un hacendado que se ha instalado en el pueblo. Experimentando por primera vez el sentido de pertenencia, buscará vencer obstáculos para finalmente tener su lugar en el mundo y encontrarse a sí misma. María Laura Cali es la extranjera a la que hace referencia el título, que cuenta en su elenco con Arnaldo André, el reconocido galán de telenovelas argentinas que vuelve al cine tras tres décadas de ausencia.
- Has comentado que la película la habías concebido de una forma más radical, más hermética, ¿cuándo y por qué decidiste cambiar?
Cuando empecé a filmar me di cuenta que no podía hacerla así. Por ejemplo, había previsto que la escena de la cena de los personajes principales que tiene mucho diálogo -como diez páginas del guión- sería con cámara fija y sin cortes. Después pensé por qué me iba a poner yo mismo palos en la rueda, por qué no ir al corte. Y la escena era insostenible por su duración. Ahí decidí no plantearla así, tan radical. También tenía miedo que algunas cosas no se entendieran. Saqué escenas de un sueño que ahora me arrepiento de haber sacado porque esas escenas la hacían un poco distinta a la película. Igual creo que quedó muy abierta al público.
También acorté toda la parte de Barcelona, y la parte que ella llega a la Argentina para que la acción arrancara antes. Básicamente cambió en el montaje porque sentía que la tenía que hacer más accesible. Pero nunca pensé en el espectador. Por eso ahora me sorprende que la gente la vea, le guste, se ría. Nunca pensé que la gente se fuera a reír. Pero la decisión que no sea tan hermética es también porque yo soy un espectador al que no le gusta el cine tan hermético, aunque tengo mis días. Soy un tipo que trabaja el guión de manera clásica y tradicional, y cuento la historia de una manera clásica también. Lo único distinto es la posición de cámara, que es bastante diferente.
- ¿"La extranjera" responde a un interés de marcar un contrapunto con tu opera prima, "Plaza de almas", que era urbana?
No lo pensé así pero quería hacer una película distinta a "Plaza de almas". Sí quería hacer algo de tierra y de campo, salir de la ciudad. Simplemente quería hacer algo de campo, de exterior. Y el tema de la mujer no lo puedo explicar. Creo que era porque la naturaleza salvaje se iba a potenciar en manos de una mujer. Es como más interesante porque como físicamente la mujer es un poquito más frágil que el hombre, su lucha se multiplica, todo es más difícil, y por eso cada cosa que va logrando tiene un valor agregado.
- La presencia de Arnaldo André es uno de los puntos fuertes de la película, al menos para el público argentino que lo conoce de sobra, si bien en otro terreno, ¿crees que su presencia funciona como un plus para que el público argentino sienta más cercanía con el film?
Yo creo que todos disfrutan con Arnaldo. En Estados Unidos no lo conocían y cada vez que aparecía disfrutaban, se reían. Creo que él es muy cálido en este personaje y le da la dosis justa de descompresión que necesita la película. El personaje es este chico grande, un viejo adolescente, y la gente lo percibe muy bien. Y en Latinoamérica, que yo no sabía, es muy conocido Arnaldo por sus novelas. Creo que sí al ser argentino se crea una complicidad porque todos lo conocemos, y de alguna manera sentimos que estamos cercanos a él. Creo que eso ayuda.
- Viviste muchos años en el exterior y ahora has vuelto al país. Algo similar le ocurre a la protagonista del film, ¿existen paralelismos entre la ficción y tu propia historia?
Tal vez haya hecho esta película para volver porque ahora yo estoy instalado de nuevo en Buenos Aires. Pero realmente siempre me sentí muy libre en el sentido de viajar. Sé quién soy y de dónde vengo. Puedo hacer el bolso e irme a vivir a otro país sin el menor problema, como ya me pasó otras veces. No tenía la necesidad de hacer una película que hablara sobre extranjeros. Ni de reencontrarme específicamente con nada.
- ¿Cuándo planeas estrenar en la Argentina, y cuáles son tus expectativas?
La película se pasó en varios lugares ya y se va a seguir pasando. Y donde más miedo me da es pasarla acá en Argentina. Más que miedo, es inquietud porque creo que entre nosotros nos tenemos menos contemplaciones. Me gustaría estrenar en abril o mayo pero se levantó el circuito alternativo que había construido antes el Instituto de Cine (Incaa). Este año cambiaron las reglas, salieron nuevas disposiciones. Hay muchas películas que quedaron dando vueltas y no se estrenaron. Mi obsesión es que no sólo salga en Buenos Aires, sino también en el interior del país porque tuve la experiencia de "Plaza de almas", que no llegó a verse en el interior salvo en semanas específicas de cine argentino.
A mí me gustaría que se construyera una forma para que se vean en las provincias, donde además creo que va a tener una recepción totalmente distinta a la de Buenos Aires. Y donde ver llegar una película con Arnaldo, por ejemplo, va a ser agradecido doblemente. Tengo una reunión pendiente para ver si puedo construir algo con los espacios Incaa que hay en el interior del país.
También me gusta junio, que es una temporada fuerte, pero sabemos que los cines y complejos comerciales son multinacionales y no le dan al cine argentino salas interesantes como daban antes con el circuito alternativo, ya que ahora no tienen la obligación de dártelas. Creo que eso puede perjudicar el estreno de ciertas películas argentinas, que son distintas a las películas que el público masivo suele ver. Yo necesito estrenar. La película misma ya está pidiendo ser estrenada porque estamos justo al tope de energía, ya está ampliada a 35 mm, estamos contentos con el resultado, yo ya estoy trabajando con otro proyecto, a Arnaldo le va bien en la tele, María Laura está haciendo teatro, entonces ya sentimos que la película tiene que largar y tener su propia vida.
- Recién mencionaste la caída del circuito que ha dificultado aún más los problemas de estreno del cine argentino, ¿cuál es tu plan de distribución para conseguir llegar a esa fecha de estreno que deseas?
Yo tenía un distribuidor en la Argentina, que es Primer Plano, y nos hemos quedado sin él por una cuestión de salas. Primer Plano y otras distribuidoras tienen una serie de películas que contaban con ese circuito, y el circuito se cayó, y todos nos quedamos un poco en el aire. Creo que yo mismo voy a defender la peli, ver qué posibilidades tengo, incluso con el asesoramiento de Primer Plano y del Instituto de Cine. No me parece una buena idea y desgraciadamente me veo obligado a hacer esto.
Yo soy básicamente un guionista y director. Ya tengo que hacer de productor porque sentís que si no empujás vos no sale. Con eso hay un montón de cosas administrativas. Si además me pongo a distribuirla es sumar porque hay que montar una mínima estructura, y me quita tiempo para escribir, para dirigir. No es lo ideal. Primero porque no es lo que me interesa.
En algún momento tuve la idea de hacer un circuito alternativo con otro director argentino que es muy bueno para los negocios, Fernando Mussa, buscando una alternativa para que se vea cine argentino de otra manera. No que salga una semana acá, con los subsidios, porque independientemente que uno pueda no quedar endeudado o cerrar los números, yo tengo ganas que mi película se vea, y se vea en su momento con mi energía a tope. Me molesta, pero tal vez con "La extranjera" yo tenga también que pasar por la experiencia de distribuir, así que sería director, guionista, productor y distribuidor. Para el mercado internacional espero todavía poder dársela a Primer Plano.
- A pesar de estar tan ocupado con "La extranjera" ya tienes otro proyecto en marcha…
Sí, estoy armando una coproducción con México y España. Es mi primer guión de largometraje, lo escribí hace 14 años atrás. Se llama "Nahuel, el submarino humano". Es una comedia fantástica donde un tipo descubre a otro que aguanta la respiración bajo el agua por muchísimo tiempo. Esto ocurre en un desierto imaginario, con una estética muy distinta a esta. Piensa que con ese tipo se puede salvar, y parten hacia Buenos Aires para conquistar la gran ciudad y el mundo con un espectáculo, para el que lo disfraza de indio. El gran objetivo es cruzar el Río de la Plata por debajo del agua sin respirar. Esta tercera película se parece mucho a mi corto "Rubén, el murciélago", que era de un fisicoculturista que por momentos se creía Batman. Entonces tal vez estoy volviendo a la comedia.