ESTRENOS ARGENTINA: BUEN CINE PARA VER EN PLENO VERANO EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES 08/01/2009
Elogiada por la crítica en su paso por festivales internacionales, y con el Premio FIPRESCI obtenido en el 23° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y la Mención Especial del Jurado en el 44° Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary, “La Tigra, Chaco”, opera prima de Federico Godfrid y Juan Sasiaín, se estrenó el jueves 7 de enero en dos salas porteñas, justificando el entusiasmo generado desde su presentación oficial en el certamen marplatense.
“La Tigra, Chaco” cuenta una historia pequeña de manera extraordinaria: Un joven regresa a su pueblo –el que da título a la película- en busca de un padre que nunca aparece; en esa espera que no desespera se reencuentra con sus orígenes, reconstruyendo los lazos con su familia y con un viejo amor.
“La Tigra es un pequeño pueblo en el Chaco, en el norte de nuestro país. Allá, la concepción del tiempo y del espacio es otra”, explican los directores –ambos porteños y con poco más de 30 años- sobre el escenario de su film. “Ocho cuadras hasta lo de ‘el Peti’ puede ser una eternidad para un pueblo de apenas veinte cuadras. Ver pasar las nubes durante dos horas en el frente de la casa mientras se toma una infusión, es apenas una pequeña distracción en un pueblo donde la siesta es obligada por el calor y el desempleo es una costumbre bien vista”.
Captar esas características y ese ritmo particular fue exactamente el desafío y el logro: “Aprendimos del interior del país, a escribir como ellos, a hablar con sus acentos y nos salió una película que respira aire de ‘chaco”.
La sinceridad en las interpretaciones y el ritmo pausado –no por ello lento- de su metraje, son las señas particulares de “La Tigra, Chaco”, que fue enteramente rodada en este pueblo chaqueño del norte argentino.
Godfrid y Sasiaín –amigos de larga data- son egresados de la carrera de Imagen y Sonido de la UBA, pero tienen –especialmente- una fuerte formación teatral, lo cual se evidencia en el buen manejo de la dirección de actores, logrando apuntalar el trabajo de los profesionales y sacar partido de la naturalidad de los no actores, consiguiendo un equilibrio perfecto.
“Nos descubrimos una tarde contemplando a una viejita del pueblo, acunando a uno de sus siete perros con una canción checa heredada de una inmigración de hace años. El cruce de este personaje real y conmovedor con nuestro actor de Buenos Aires construye el binomio que deseamos, para que los cuerpos y el espacio hablen por sí mismos”, explican, sintetizando que “la fuerza de los vínculos entre actores y personajes” es el corazón de la película.
Ezequiel Tronconi y Guadalupe Docampo protagonizan esta comedia romántica producida por los propios directores a través de La Tigra Cine y por Sudestada Cine, productora que está comenzando a ganar terreno con trabajos como el premiado corto “Un juego absurdo”, de Gastón Rothschild, y las pendientes de estreno “Los santos sucios”, de Luis Ortega, y “Solos en la ciudad”, de Diego Corsini.