"LAS VIUDAS DE LOS JUEVES" Y EL ESTALLIDO SOCIAL DE 2001 EN LA CLASE ALTA ARGENTINA*Por Marcelo Piñeyro, director de la película (estrenada en España) actualizado 26/03/2010
Claudia Piñeiro inicia su novela Las viudas de los jueves con una cita de Tennesee Williams de su pieza El zoo de cristal: "La época en que transcurre la acción es el lejano período en que la enorme clase media de los Estados Unidos se matriculaba en una escuela para ciegos". Y ésa fue la clave que me puso en marcha para encarar este film, que es una mirada sobre la crisis que desemboca en el estallido social de diciembre de 2001, pero desde los sectores del privilegio, los que celebraron las causas que provocaron una de las mayores crisis de la historia argentina.
A fines del año 2001, la Argentina está a punto de estallar pero en el barrio privado de Altos de la Cascada nadie lo menciona. La vida transcurre idílica como siempre, entre casas que imitan mansiones sureñas, jardines de diseño y piscinas climatizadas. Separado de la realidad por muros y cámaras que todo lo vigilan, el country de Altos es una burbuja perfecta en un país erizado de espinas. Hasta que una de sus piscinas recibe un regalo macabro: tres cadáveres, vecinos destacados del country. A partir de allí, el film desandará el camino hacia las razones que hacen del crimen una muerte anunciada.
En "Las Viudas de los Jueves" intento continuar una reflexión iniciada en Cenizas del paraíso y continuada en El método. Como en aquellos films, con el aire de un thriller, intentaré realizar una indagación acerca del sector social funcional a las políticas que generan la decadencia, que aplaude y celebra su aplicación, y que también termina victimizado. Esos amplios sectores que viven "matriculándose en una escuela para ciegos". *Marcelo Piñeyro
Más sobre esta historia
Gloria Carrá, Ana Celentano, Gabriela Toscano, Juana Viale, Ernesto Alterio, Juan Diego Botto, Pablo Echarri y Leonardo Sbaraglia componen el elenco de esta nueva película de Piñeyro, que vuelve a contar con Marcelo Figueras como co-guionista.
En el barrio privado de Altos de la Cascada, la vida transcurre idílica como siempre, entre casas que imitan mansiones con grandes jardines y piscinas climatizadas. Separado de la realidad por muros y cámaras que todo lo vigilan, el country de Altos es una burbuja perfecta en un país erizado de espinas.
Una mañana tiene lugar un descubrimiento macabro: tres cadáveres aparecen flotando en una piscina. El hallazgo conmueve a esa cerrada comunidad, que se apresura a etiquetarlo de accidente y a definirlo como tragedia e infortunio. Pero la revisión de las últimas actividades de las víctimas hace dudar sobre el carácter accidental de esas muertes. Por debajo de su fachada impoluta, el barrio de Altos de la Cascada se revelará precario como un polvorín, desmintiendo la creencia de que la prosperidad es eterna y de que la abundancia equivale a la felicidad. En ese mundo perfecto las certezas comienzan a desmoronarse y crece la sensación de que lo peor está a punto de suceder.
Biofilmografía
Completados sus estudios de cine en la Facultad de Bellas Artes de La Plata, Marcelo Piñeyro se asoció a Luis Puenzo, dando origen a la productora Cinemanía, una de las más importantes de toda Latinoamérica. Hacia 1984 fue productor ejecutivo de La historia oficial, película ganadora del Oscar a la Mejor Película Extranjera. Su debut en la dirección llegó en 1992 con Tango feroz, película que marca un récord histórico de asistencia a las salas. Por ella, recibió los premios de Radio Habana (Cuba 1993), del Jurado Joven en el Festival de San Sebastián 93 y de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina a la Mejor Ópera Prima. Caballos salvajes, su segunda película, logró casi un millón de espectadores, convirtiéndose en la segunda película más vista de Argentina en 1995 y merecedora de innumerables premios internacionales. Más tarde llegarían Cenizas en el Paraíso (1997) y sus éxitos Plata Quemada (2000), Kamchatka (2002) y El Método (2005).