"UN LUGAR DONDE QUEDARSE", DE SAM MENDES. UNA PAREJA EN BUSCA DE SU ESTABILIDAD EMOCIONAL - Entrevista a los guionistas - La estrenaron en España el viernes 20 de noviembre 19/11/2009
Sam Mendes quiso comenzar este proyecto antes de acabar la post-producción de "Revolutionary Road". Se trata de una película que describe los giros cómicos y las sorpresas emocionales de una pareja durante un viaje por Estados Unidos. “Me comprometí a hacer la película más deprisa que cualquier otra. Era mi forma de relajarme después de un rodaje y un montaje muy intensos”, añade el director. “De hecho, las dos películas tienen muchos puntos en común: tratan de una pareja que desea escapar y encontrarse a sí misma. La diferencia es que en ésta lo consiguen”.
Burt (John Krasinski) y Verona (Maya Rudolph) tienen treinta y pico años, llevan tiempo juntos, y van a tener un niño. Pero a los seis meses, Jeff y Gloria (Jeff Daniels y Catherine O’Hara), los padres de Burt, una pareja excéntrica como pocas, les anuncian sin previo aviso que se mudan y dejan Colorado, eliminando la principal razón por la que los futuros papás se mudaron a este estado.
¿Dónde, y cerca de qué parientes o amigos, podrán Burt y Verona echar raíces y criar a su hijo? La pareja se sumerge en un ambicioso itinerario para visitar amigos, parientes y evaluar ciudades. La primera parada de la gira es Phoenix, donde pasan un día viendo carreras de perros con la irrefrenable (y metepatas) Lily (Allison Janney), una ex compañera de trabajo de Verona, y su más que refrenable familia, encabezada por su marido Lowell (Jim Gaffigan). A continuación se trasladan a Tucson para visitar a la adorable Grace (Carmen Ejogo), la hermana de Verona.
Sam Mendes explicaba su particular manera de enfocar sus trabajos: “Siempre he insistido en ensayar. Creo que es necesario para una película como esta. Los actores establecen y conocen la historia de sus personajes antes de que la historia avance y se acabe. Es muy importante que puedan comunicar la idea de una relación preexistente”. Y añade: “Muy a menudo, cuando empezamos a rodar una escena, lanzo sugerencias para que los actores improvisen. Luego volvemos al guión, y el intercambio de diálogo es mucho más natural. En este caso no quería alejarme del guión porque es maravilloso y por eso lo rodábamos. Al final solo hay tres o cuatro escenas improvisadas, además de alguna que otra sorpresa. Como se llevaban muy bien, podía pedirles a John y a Maya: ‘Eso que hicisteis ayer detrás de la cámara, ¿podéis repetirlo delante?’ Y solía funcionar”.
Entrevista con Dave Eggers y Vendela Vida, los guionistas de "Un lugar donde quedarse" - ¿Cómo surgió el guión?
El primer contacto que tuvimos con guiones cinematográficos fue cuando Dave coescribió con Spike Jonze "Donde viven los monstruos". Alrededor de 2005, cuando ya estábamos más familiarizados con este tipo de escritura, decidimos experimentar un poco. En aquella época estábamos pensando tener un hijo en lo que entonces era un país muy extraño. Nos planteamos si era posible educar a un niño de forma racional en un ambiente semejante. Así nació la idea, pero luego fuimos por otros derroteros.
- ¿Cómo fue el proceso de la escritura? ¿Trabajaban juntos, cada uno por su lado?
Lo escribimos juntos desde el principio al fin, la mayoría en el sofá de casa, un poco antes y después de que naciera nuestra hija. Aprovechábamos los momentos que dormía o comía para hablar de las escenas y uno de los dos las escribía. Básicamente, se trataba de que nos hiciera reír.
- ¿Hasta qué punto plasmaron su experiencia personal en la historia?
Es extraño, pero no hay casi nada personal en el guión. De hecho, cortamos las pocas escenas basadas en experiencias que hemos vivido. Puede decirse que la película es ficción al 100%.
- ¿No incluyeron escenas de su vida o de la vida de sus amigos?
De amigos no. Quizá de algún pariente lejano. En la película, Burt y Verona se van de viaje para decidir dónde quieren vivir, pero también para descubrir qué tipos de padres serán y qué tipo de infancia quieren dar a su hijo. Por eso intentamos mostrar diferentes estilos de padres: los que hablan abiertamente delante de sus hijos, los que no les quitan ojo a los niños, los que en realidad no querían ser padres…
- ¿Cuántas versiones tiene el guión y cuándo supieron que estaba terminado?
Siempre hacemos muchas versiones de nuestros libros, pero tuvimos suerte: la primera versión fue “indolora”. Al parecer, no suele ocurrir así, y nos sentimos muy afortunados. Luego, después de que Sam Mendes aceptara el proyecto, tuvimos que realizar numerosos ajustes quirúrgicos.
- ¿Trabajaron con el director para retocar el guión?
Cuando Sam aceptó la película, prometió que no nos pediría una reescritura significativa, pero sí tenía muy claro que el final debía cambiar. En el original, Burt y Verona acaban yéndose a vivir a Costa Rica. Escribimos el guión con otro gobierno, y nos pareció la mejor solución, mandarles a vivir a un país que nunca se ha involucrado en un conflicto armado. Nos costó mucho encontrar un nuevo final. Luego, siempre surgen pequeñas cosas durante las lecturas con los actores. Retocamos escenas para que estuvieran más acorde con los intérpretes. Sam es muy sensible y todas sus sugerencias fueron buenas. Mejoró todas las escenas.
- Durante la escritura, ¿pensaron en algún actor en particular?
Es curioso, pero habíamos pensado en John Krasinski y en Maya Rudolph. Cuando nos reunimos con Sam, nos habló de John y Maya. Hizo pruebas a muchos actores, pero se quedó con ellos. Me parece realmente asombroso.
- ¿Hasta qué punto participaron en el casting?
Tuvimos mucha suerte porque Sam quería saber nuestra opinión. Al ver que había escogido a John y a Maya, creímos que podíamos incluir a quien quisiéramos y empezamos a añadir pequeños papeles para nuestros amigos usando sus nombres reales. No tardamos en aprender que el casting de una película no se hace así. Aparte de eso, Sam siempre nos mandó las cintas de pruebas antes de ofrecer el papel a alguien. Y el reparto nos parece magnífico.
- ¿Algún actor les ha impresionado más que otro?
Parece mentira, pero todos están maravillosos. Carecíamos de experiencia, y fue un auténtico placer ver a los actores mejorando los diálogos.
- ¿Harían otro proyecto así?
Desde luego, si fuese tan fácil y tan divertido como ha sido en esta ocasión. Hacía tiempo que conocíamos al productor Ed Saxon, y Sam siempre contó con nosotros. Fue un poco como hacer una película en el jardín de casa con un montón de amigos. Focus Features funciona del mismo modo que nuestra pequeña editorial, siempre nos incluían en sus decisiones. Somos conscientes de la suerte que hemos tenido, y si volvemos a hacerlo, cosa que esperamos, ojalá sea una experiencia tan buena como esta.