VENTURA PONS CIERRA LA TRILOGÍA BASADA EN OBRAS DE SU ESCRITOR FAVORITOEstrenada en España 06/11/2009
"A la deriva" cuenta como Anna, al regresar de África, donde ha trabajado como enfermera en una ONG en primera línea de conflictos, es contratada como guardia de seguridad en un exclusivo centro de salud. Allí conoce un joven conflictivo con el que establece una relación de dependencia, mientras ella no puede sacarse los horrores de África de la cabeza.. Con esta película, Ventura Pons adapta por tercera vez un texto de Lluís-Antón Baulenas tras "Anita no pierde el tren" y "Amor Idiota". El filmeestá interpretado por un extenso reparto encabezado porMaria Molins, Roger Coma, Fernando Guillén, Marc Cartes, Albert Pérez, Anna Azcona, Rosa Vila, Pere Eugeni Font, Òscar Rabadán, Oriol Tramvia, Miquel Sitjar y Boris Izaguirre.
UNA LLAMADA A LA NECESIDAD DE DAR Y RECIBIR AFECTOPor Ventura Pons
La principal atracción de "A la deriva" radica en unos personajes enfrentados, de una forma muy peculiar, a un tema universal, la necesidad del otro. A la vez presenta subtemas igualmente riquísimos, apasionantes, muy presentes en casi todas mis películas, como la amistad, el desasosiego y el desarraigo... Así que una vez más vuelvo a centrarme en uno de mis temas predilectos, la necesidad del otro, pero planteado desde una desesperanza, un desarraigo enfermizo, que caracteriza a la protagonista.
Toda la película estará contada cámara al hombro, pero no por hacer una película moderna. No quiero ser moderno por un día. "A la deriva" habla de nuestra desazón, pero también de la ansiedad de encontrarse uno mismo buscando un sentido a la vida. Y eso me lleva a plantearme la película de una manera aparentemente casual, aunque en realidad, todo esté muy preparado, como siempre. Tal como expliqué a raíz de "Amor idiota", película con la que creo que va a tener mucho que ver, creo que a la historia de Anna le toca pasar de la caligrafía estilística, sin perjudicar los planos. Tiene que parecer como si la cámara ande buscando con ella, con sus ojos, con su mirada, con su sentimiento, pero sabiendo siempre lo que yo, como narrador, necesito enseñar, libremente. Eso en cuanto a lo que ocurre a su vuelta en su periplo occidental. El tratamiento africano será obligatoriamente distinto, condicionado por las imágenes a las que pueda acceder y fundir en el relato. En mis películas busco en la propia historia la forma que me pide para explicarlas mejor, intentando armonía y coherencia entre contenido y forma. Y me dejo llevar, siempre libremente. *Ventura Pons