"EL ESCRITOR", EL NUEVO FILM DE POLANSKI CUYA HISTORIA MOLESTÓ AL EX PRIMER MINISTRO BRITÁNICO TONY BLAIR - Estrenado en España 23/03/2010
El Escritor (The Ghost Writer)es el primer ‘thriller’ contemporáneo del ganador del Oscar Roman Polanski en más de 20 años. Cuenta la historia de un antiguo primer ministro británico,Adam Lang (Pierce Brosnan), que está pasando el invierno en una isla de la costa este norteamericana, mientras escribe sus memorias. Cuando su ayudante de muchos años aparece ahogado, envían a un escritor (Ewan McGregor) para ayudarle a terminar el libro.
Este escritor en la sombra anónimo no tardará en verse enredado en una intriga política y sexual que implica a la mujer de Lang, Ruth (Olivia Williams), así como a la asistente personal de éste, Amelia Bly (interpretada por Kim Cattrall). Sobre Lang pesa la amenaza de un juicio por crímenes de guerra y un misterioso secreto de su pasado que corre el peligro de comprometer las relaciones internacionales. Eli Wallach, Jim Belushi, Timothy Hutton, Robert Pugh y el ganador del Globo de oro Tom Wilkinson coprotagonizan la cinta.
La historia del film se basa en la novela El poder en la sombra, escrita por el autor de gran éxito de ventas Robert Harris, que obtuvo el International Thriller Writers’ Award (Premio Internacional de los Escritores de ‘Thrillers’) a la mejor novela de 2008. Harris colaboró con Polanski en la adaptación del libro a la gran pantalla y encontró en Polanski un colaborador perfecto. “Se muestra respetuoso con el material original, siempre decía: ‘la novela es el guión’. Así que, desde el punto de vista de un escritor, es el director ideal. Nuestro método consistía en elaborar un borrador, que yo escribía según las escenas y la estructura del libro y entonces lo revisábamos implacablemente, desechando, puliendo, mejorando".
La apasionante novela que se convirtió en el guión tuvo como gran influencia al maestro del arte del suspense. “Soy un enorme admirador de los ‘thrillers’ de Alfred Hitchcock”, afirma Harris. “La forma en que un tipo corriente se ve sumido en un mundo completamente extraño, y aún así cada paso de lo que sucede es completamente lógico. Y, sin embargo, cada vez se va haciendo más descabellado.
Me gusta ese género y Hitchcock era el maestro del mismo. Y desde luego he intentado incluir algo de eso en El Escritor (The Ghost Writer). Se trata de un tipo ordinario y anónimo, El Escritor, que casualmente acepta un trabajo que lo sumerge en un mundo completamente extraordinario. Y nosotros nos metemos en ese mundo con él. Lo que me atrae, y creo que también a Roman, del género del ‘thriller’ es que goza de un gran dinamismo y energía narrativa”.
En el momento de la publicación del libro, muchos comentaristas vieron la novela como un comentario apenas disimulado sobre su antiguo amigo y antiguo primer ministro Tony Blair. Harris explica el origen de la idea: “El Escritor (The Ghost Writer)es una idea que tuve hace muchos años. Seguramente haga 15 años, mucho antes de que Tony Blair fuera primer ministro. Me interesaba mucho el punto de partida de un antiguo líder mundial y alguien que tiene que escribirle sus memorias.
Desde el primer momento, imaginé una especie de interés romántico entre ese escritor en la sombra y la mujer de ese antiguo líder. Los veía viviendo en algún lugar aislado, pero nunca lograba dar con el punto correcto. Nunca acababa de ver quién era ese líder mundial o dónde vivía. Y año tras año, retomaba esa idea para volver a abandonarla. Al final, pasó más de una década. Y, por fin, en 2006 oí una entrevista en la radio con alguien que quería que procesaran a Tony por crímenes de guerra, que decía que el único modo que tenía de evitarlo sería irse a vivir a Norteamérica, en el exilio, porque no lo podrían extraditar desde allí. Casi me quedé helado en mi asiento, porque de repente pensé que podría servirme como personaje central. Un personaje basado en alguien en esa situación. Y sobre la marcha se me ocurrió el lugar, en el exilio, en los Estados Unidos, como Solzhenitsyn en los 70. Entonces fue cuando la idea realmente cristalizó para mí”.
Aunque hay evidentes similitudes entre Tony y Cherie Blair y los personajes de los Lang de la película, Harris recalca la universalidad de los temas. “Lo que más me interesa es escribir sobre el poder y todas mis novelas, en cierto modo, examinan el poder. Me interesa en especial el fenómeno del líder que pierde su poder, ya sea Richard Nixon o Margaret Thatcher. ¿Cómo se readapta? ¿Qué lleva a una persona a la cumbre y qué supone entonces perder ese poder? Cuando me puse a escribir, la imagen de Tony Blair quedó descartada y creé, espero, esa figura política universal”.
Como periodista político, que durante un tiempo estuvo cercano a Tony Blair, justo antes y después de convertirse en primer ministro, Harris se hallaba en la singular posición de tener un asiento de primera fila en pleno centro de la política británica. “Obtuve mucha información privilegiada. Tuve un acceso del que ningún otro periodista gozó en su momento, mucho menos un novelista. Pude recabar información sobre cómo reacciona la gente bajo presión, cómo se vive en la burbuja de seguridad, la relación con el poder, la excitación y la adrenalina que conllevan. Y me dio la confianza para imaginar cómo se comportaría alguien en esa situación”.
Ciertamente, uno de los temas clave de la película es el aislamiento. “El primer ministro vive en un entorno aislado”, explica Harris. “Está en una isla, aislado del mundo. Está separado del mundo por seguridad. Y eso es algo que no creo que haya recibido realmente la cantidad de atención que debería. En plena 2ª Guerra Mundial, Winston Churchill solía pasear desde el 10 de Downing Street (residencia del primer ministro británico) al Parlamento acompañado de un único inspector de policía. Y Churchill iba saludando a los transeúntes. ¡Y eso durante la mayor guerra de la historia, en la que 40.000 civiles británicos murieron a consecuencia de los bombardeos!
Como antiguo primer ministro, Blair cuenta, creo, con 24 guardaespaldas armados a tiempo completo. Jamás se le permitirá conducir un coche, nunca viaja en vuelos comerciales, o muy rara vez. Desde luego no pasa por salas de espera públicas. No tiene que pasar por todos esos controles de seguridad de los aeropuertos y demás. Me tiene absolutamente fascinado cómo nuestros líderes se han convertido en una clase totalmente aparte del resto de nosotros. Eso no había pasado nunca anteriormente. Incluso en la Edad Media, un rey solía conducir a sus hombres a la batalla. Ahora nuestros líderes viven tras cristal antibalas. Eso condiciona cómo se comportan y distorsiona las relaciones. Y viven inevitablemente en un mundo irreal, en el que se vuelven muy dependientes de su equipo de seguridad y de su personal, que se convierten en su único vínculo con el mundo real”.
La sensación de una perspectiva narrativa es fundamental en buena parte de la obra de Polanski. Como aclara el productor Robert Benmussa: “La obra de Polanski siempre tiene muchas lecturas, pero siempre hay constantes. Todas sus películas se ven desde el punto de vista de un personaje. Aquí, seguimos a El Escritor desde el primer al último fotograma, todo se ve desde su punto de vista y el espectador avanza con él. Es algo característico de las películas de Polanski”.
Harris comenta: “Creo que el concepto del exilio y de la hostilidad constituyen elementos importantes de la historia. Al menos desde la primera vez que hablamos de hacer la película. La idea era hacer algo que fuera genérico, que no fuera específico, pero que fuera una isla, una costa, un antiguo líder. Que fuera algo universal. Creo que es una gran ventaja. En ese sentido, el hecho de que ese mundo se haya recreado en Europa dista mucho de ser una desventaja y sospecho que refuerza esa atmósfera inquietante que posee”.
El Escritor (The Ghost Writer)es una coproducción franco-germano-británica entre RP Films (Francia) 11, Babelsberg Film (Alemania) y Runteam III (Reino Unido). “En el centro de esta película hay gran cantidad de excelentes papeles y hemos conseguido estupendos actores para interpretarlos. No podría estar más contento”, concluye Polanski. El rodaje se realizó a lo largo de 3 meses en exteriores de Alemania y en el Studio Babelsberg de Berlín.