EL PODER QUE TUVO EL CORREO EN UNA SITUACIÓN LÍMITE DE LA HISTORIA ARGENTINA
El realizador santafecino afincado en Córdoba, Rodrigo Fernández, explica que creció "escuchando todo lo negro de Malvinas". Por ello, a la hora de comenzar a diagramar la que sería su ópera prima, "Cartas a Malvinas", no sólo evitó caer en los lugares comunes de otras películas locales sobre la Guerra de Malvinas, sino "rescatar otra cosa: lo humano, lo cotidiano, los valores, los principios".
"Cartas a Malvinas", que se estrenó en Buenos Aires, es un filme que enmarca su historia en la guerra que enfrentó a la Argentina y Gran Bretaña por la soberanía de las islas en 1982, buscando adentrarse en el drama humano de un grupo de soldados con una misión: entregar cartas en el frente.
Si bien se trata de una ficción, la trama se nutre de recuerdos y hechos fundamentados por aquellos que fueron protagonistas directos de la guerra, entre los que se incluye a Hugo Caballero, quien estuvo a cargo de Encotel (Empresa Nacional de Correos y Telégrafos) y en pantalla encuentra en Tito -un cartero jubilado dispuesto a contar la historia de las cartas a Malvinas- a una suerte de alter ego interpretado por Víctor Laplace.
Sin tener recuerdos propios de la guerra por contar con sólo 28 años, el director se permite analizar el pasado reciente desde una mirada joven libre de cuestionamientos políticos, con un objetivo: homenajear a los caídos y aquellos que padecieron el horror de la guerra. La película cuenta con el apoyo de la Agencia Córdoba Cultura, de la Fundación Veteranos de guerra y del Ejército.
Entrevista con Rodrigo Fernández, director Tenés 28 años, con lo cual apenas llegabas al año cuando sucedió la Guerra de Malvinas, ¿cómo te interesaste por narrar este tema en tu primer largo, y abordarlo desde el punto de vista que lo haces?
Ante todo soy un loco de la Historia. La Historia a nivel general, y particularmente sobre las guerras. En este caso pude conjugar las dos cosas, la Historia y la guerra de algo que es muy nuestro. Yo me crié en Córdoba, a pocas cuadras de la fábrica militar de aviones. Entonces escuchaba cosas sobre Malvinas, que los pilotos de la fuerza aérea habían sido unos héroes y demás. Y más allá de estas historias, crecí escuchando que lo de Malvinas había sido todo un desastre, algo planeado por la dictadura militar, que los soldados eran cobardes, que se morían de hambre, que los oficiales estaqueaban a los soldados… Un montón de cosas que resumían que todo había sido un desastre, de hecho, todas las guerras son un desastre. Y hasta llegué a pensar que todos nosotros los argentinos tenemos una deuda con los veteranos de guerra.
¿Por qué digo esto? Porque muchas veces hemos puesto todo esto en una misma bolsa. Entonces "Cartas a Malvinas" surge con la intención de hacer un homenaje a los que participaron en Malvinas. No estoy hablando de ninguna manera ni de la época política que se vivía, ni de la dictadura, sino de seres humanos que ocasionalmente vestían uniformes militares y punto. "Cartas a Malvinas" no entra en la cuestión política. Es la historia de un teniente con un grupo de soldados que tienen como misión entregar dos sacas de correspondencia.
Si bien en nuestro país se hicieron varias películas sobre Malvinas, esta es única en el sentido de que es la única que se gesta con la intención de hacer un homenaje, y no hacer una crítica como hemos visto en películas como "Los chicos de la guerra" o "Iluminados por el fuego". Por eso por ahí tiene otro tipo de público y otra reflexión. La película hace hincapié en las cartas que llegaban a las islas, algunas de familiares y otras de gente que escribía a un soldado anónimo. Justamente, para muchos esas cartas que hasta pedían escribir a niños de escuela para acompañar el envío de un chocolate, que se ha indicado que después aparecían siendo comerciados en kioscos, realmente no llegaron a destino…
Eso es mentira absoluta. Hubo cartas y chocolates y todo lo demás que no llegaron, pero hubo muchas cartas que sí llegaron. Yo investigué el tema de Malvinas durante años, y no lo hice sólo por una película sino porque me interesa el tema, y he hablado con cientos y cientos de veteranos de guerra, desde generales a soldados, y he conversado con ellos acerca de las cartas, y las cartas sí llegaban, tanto de su familia como de los chicos de las escuelas. No sólo llegaban, si no que las respondían.
Hubo algunos combatientes a los que no le llegaron, es cierto, pero sí llegaban. Yo tengo en mi poder varias cartas. Incluso algunas de las cartas que se usan en la película son originales. Otro detalle muy importante es que durante la Guerra de Malvinas en Puerto Argentino –que es la capital- funcionó la oficina de Encotel, y el jefe de esa oficina era un civil que se llama Hugo Caballero, y él nos facilitó mucho material y es protagonista directo de esta historia. De hecho, las escenas de Víctor Laplace se rodaron en su casa.
Lo que pasa es que lo otro vende: que no comían, que las cartas no llegaban…Yo no digo que eso no sea cierto, no estoy proponiendo otra realidad, sino que estoy contando otra parte que también existió. Acá estamos hablando de una historia contemporánea, los protagonistas –en su mayoría- están vivos y están en todos lados, y ellos mismos te dicen la importancia que podía tener una carta. Algunos lloraban cuando recibían una carta, otros preferían leer la carta a comer, aunque parezca absurdo. Entonces sí llegaban las cartas. Después hubo un bloqueo inglés muy poderoso, y así como no llegaron cartas no llegaron municiones. Es muy fácil para alguien que leyó poco decir que no llegaban. Es una tontería eso.
- Algo que caracteriza a esta película es la forma en que se muestra a los superiores, a quienes se los enseña como personas muy humanas, que contenían a los soldados. En otras películas bélicas sobre la Guerra de Malvinas se ha mostrado todo lo contrario, ¿esto responde también a la intención de mostrar otro punto de vista de la misma historia?
Para responder esto puedo responder de la misma manera que respondí lo de las cartas. Hay gente que dice que las cartas no llegaban y yo digo que sí llegaban. Entonces tengo que decir que hubo oficiales que trataron bien a los soldados, y hasta murieron por ellos. Yo podría dar nombre y apellido de oficiales y sub-oficiales de todas las fuerzas que pelearon ejemplarmente, que murieron como héroes dando su vida por el país o sus camaradas. Ponele que los villanos fueron 100, y estos fueron 5. Esos 5 existieron y yo no los voy a poner en el mismo saco que los otros. Uno escucha a ex soldados que hablan pestes de los oficiales, como es el común. Yo vivo en Córdoba, donde está una de las unidades militares más grandes, y vos escuchás a soldados que hablan de sus jefes y se conmueven hasta las lágrimas. Así como hubo algunos que los estaqueaban o les robaban la comida, hubo otros que no. Entonces cada uno decide qué contar.
En la película que se estrenó en 1986, "Los chicos de la guerra", de Bebe Kamín, hay una escena donde un soldado está estaqueado y muriéndose de frío; en "Iluminados por el fuego", de Tristán Bauer, que se estrenó en 2006, está la misma escena. Hablemos después si esto es verdad o no, pero es exactamente la misma escena veinte años después. Entonces me pregunto yo si no hay otras cosas que contar, si el muchacho que perdió a su padre en Malvinas o la esposa que perdió a su esposo en Malvinas, no se harta de ver siempre lo mismo. Con mi visión me he ganado adeptos y todo lo contrario también.
Será porque yo no viví la época, que no me contaminé de esa generación que fue tan vapuleada y tan maltratada por la dictadura militar. Vos decís Guerra de Malvinas, y decís dictadura militar. Es inevitable eso. Pero yo pregunto: ¿qué tiene que ver un soldado de 18 años o un teniente de 24 años con Galtieri? Hubo gente que fue siguiendo una orden, hubo gente que fue porque quería ir. Me parece que algunos piensan que la Guerra de Malvinas es única. Todas las guerras son iguales, todas tienen las mismas características. Sacan lo peor del ser humano. Pero dentro de una guerra creo que se pueden rescatar valores, y esto es lo que humildemente tratamos de hacer.
- Hablaste de "Los chicos de la guerra" e "Iluminados por el fuego", ¿viste todas las películas sobre Malvinas para no caer en lugares comunes?
Sí, vi. Igualmente películas sobre Malvinas de ficción no llegan a contarse con los dedos de una mano. Sí hay muchos documentales. Vi esas películas porque siempre me interesó el tema. Siempre quise hacer una película sobre Malvinas y siempre dije que no iba a caer en esos lugares comunes. Entiendo que vende. La crítica, el ataque, siempre vende más que el homenaje. Y nosotros los argentinos somos muy exitistas.
- ¿Crees que es por eso que hay tan poco reconocimiento a los veteranos de Malvinas?
Lo de Malvinas era toda una euforia y después pasamos a ser los peores. Los únicos héroes que tenemos los argentinos son San Martín, Belgrano y –con suerte- Dorrego. Después no tenemos más héroes. Pero a mí me parece que tenemos héroes más contemporáneos, así como hay grandes villanos que hicieron atrocidades, hay héroes también que no se los recuerda debidamente. Yo no tengo ningún familiar que estuvo en Malvinas, ningún familiar militar. Entonces tampoco me motivó eso, como muchos me han preguntado. Creo que los argentinos somos muy complicados. Creo que el ser humano es complicado. Pero los argentinos somos especiales. Somos muy malos perdedores. Esta guerra fue hace veintipico de años atrás, los protagonistas están vivos. ¿Será que vamos a esperar hasta que desaparezca el último para hacerle un homenaje de verdad? Y no me refiero a un monolito cada veinticinco años. Digo con una película, una canción o simplemente decirle gracias porque si bien la guerra se perdió, fue una guerra mal parida, los tipos fueron a la guerra. Yo me pregunto cuántos de los que tanto hablan y analizan hubieran ido. Pero todo lo que sea crítica vende.
A mí me han tratado de muchas cosas por hacer esta película. Y quiero decir que la volvería a hacer. Cambiaría cuestiones técnicas pero la ideología no la cambiaría para nada. Yo lo creo, y me juego por lo digo en esta película.
- Durante tu investigación para abordar el drama desde el lado humano, ¿hasta dónde te comprometiste emocionalmente?
Llegué a enfermarme, y lo digo sin vergüenza. En ocasiones llegué a llorar con ellos porque a veces hay actos que son emotivos realmente. Y llegué a sentirlo, no voy a decir como ellos porque no la viví, pero traté al menos. Y me dejé llevar. Conocí a muchos veteranos de guerra. Los veteranos de guerra no son locos que vuelven de la guerra trastornados, hubo gente que se suicidó o que vive mal, pero otra que son padres ejemplares de familia, son docentes, profesionales.
- De todas esas historias a las que accediste, ¿qué elementos tomaste para la película?
"Cartas a Malvinas" no es una historia real pero está basada en hechos reales. Traté de tomar los elementos más relevantes de una guerra, como llegar al punto límite del suicidio como se trata en la película, una persona que tiene que ir a la guerra dejando a su esposa que le quedan días de vida, un hermano que no puede superar la muerte de su hermano, un nieto que se despide del abuelo…Parte de la película está muy cargada de simbolismos, no es surrealista ni mucho menos, pero tiene muchos simbolismos.
Es un melodrama que va directamente a las emociones. Hay una patrulla de ocho soldados que parten con una misión, y la historia está enmarcada en Malvinas pero en realidad son ocho guerras personales. Cada uno carga con su propia cuestión. En este caso, la Guerra de Malvinas y los ingleses, es una escenografía nada más, la guerra más cruenta es la de ellos mismos. Ellos contra ellos. La película también muestra la bajeza del ser humano, no es una lámina escolar que es un tributo a lo que fue el militar. Tiene sus pasajes oscuros, de debilidades. Es una película sumamente dramática y por momentos desesperanzada. Pero al final hay esperanza. Y además es el triunfo del espíritu humano. Cuando uno se propone algo. En este caso, entregar cartas.
LA MAYOR TRAGEDIA DEL FÚTBOL ARGENTINO ANALIZADA EN EL DOCUMENTAL "PUERTA 12", DE PABLO TESORIERE Entrevista - Participó en la 10 edición de Derhumalc
Basta decir "Puerta 12" para que los argentinos inmediatamente se remitan a la mayor tragedia de la historia del fútbol local. Era el año 1968, River Plate y Boca Juniors protagonizaban un clásico más en el estadio del primero. Pero al concluir el encuentro, los aficionados de Boca Juniors se encontraron con una trampa mortal: La salida de la Puerta 12 no estaba despejada, y la marea de gente provocó la muerte por asfixia de 71 personas. Las autoridades de River Plate rápidamente salieron a desmentir cualquier tipo de negligencia, mientras se apuraban a convencer a las decenas de heridos de no levantar cargos contra el club.
Impunidad, ausencia del Estado, violencia,... muchos son los temas que se disparan a partir de ese hecho, el cual analiza y rememora el realizador argentino Pablo Tesoriere en "Puerta 12", un documental que fue el único film nacional en competencia en el Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos de Buenos Aires. Su participación fue el paso previo a su estreno comercial en la Argentina, que tendrá lugar en el mes de junio, precisamente a cuarenta años de la tragedia.
- Puerta 12, como bien se dice en la película, es un tema del que no se habla, ¿cuándo y por qué te interesas por comenzar a realizar un film sobre este episodio trágico?
"Puerta 12 fue un trabajo de 4 años: 2 años de investigación, 1 año de rodaje y 1 año de edición. Como documentalista siempre quise retratar la historia e investigando en el tema cada vez me atrajo más la idea de una tragedia con muchas versiones sobre lo ocurrido. Quería retratar la tragedia para generar memoria en el espectador y que no vuelva a ocurrir un hecho así".
- ¿Cómo desarrollaste la investigación?
"Había tres puntos importantes que quería investigar: testigos o familiares de víctimas, periodistas deportivos que habían estado en el lugar de los hechos y sociólogos que pueden analizar la tragedia de una manera más objetiva. A partir de estos tres puntos, con mucho respeto, traté de investigar las causas y consecuencias que produjo y trajo esta tragedia".
- Durante el proceso de investigación y contactar a los entrevistados, ¿te topaste con muchos inconvenientes?
"Al principio fue difícil que la gente se anime a hablar. Recordemos que la tragedia pasó hace 40 años, tiempos en los que gobernaba en nuestro país Onganía, es decir, la dictadura militar. La gente no se animaba a hablar en su momento. Menos ahora va a querer revivir un dolor tan fuerte. Una vez que empezaron a brindar sus testimonios ciertas personas famosas y vieron que el documental era serio y con respeto, todo fue más sencillo".
- Al partir con el proyecto, dado que es un tema tan amplio, ¿elegiste una línea que seguir durante todo el proceso, o dejaste que las entrevistas y la propia investigación te dictaran un nuevo camino?
"Yo quería retratar la tragedia para generar memoria y que no vuelva a pasar un hecho así. Muchos entrevistados me fueron aportando datos que no tenía y me hacían cambiar el hilo conductor. En principio entrevisté a toda persona que decía haber estado o saber sobre el tema. Luego la película obviamente la cerré en montaje".
- En la película se subraya el modo en que los medios han sido cómplices de la alta dirigencia del fútbol argentino, una herencia que perdura hasta nuestros días, ¿considerás que el cine es en la Argentina la única herramienta que permite la total libertad de expresión sin padecer presiones y/o censuras?
"Hay algo de eso. Es un tema muy amplio a desarrollar. Presiones y censuras hoy en día en nuestro país, a pesar de vivir en democracia, se ve todo el tiempo. Pero creo que en el cine hay una mayor libertad que en la tv o en los medios gráficos".
- ¿Cuál ha sido la reacción tras las primeras exhibiciones del film?
"La película fue seleccionada en la competencia internacional en el festival Its all true en Brasil. Yo presenté la película en Río de Janeiro y en San Pablo. Lo más interesante es que genera debate. La película la hice para generar debate y memoria. En la película se denuncia mucho y está bueno ver que el espectador activamente busca preguntas y respuestas todo el tiempo. Ya sea en Argentina o en otro país la película genera preguntas y respuestas y deja al espectador inquieto. Eso es interesante".
- Violencia y fútbol en la Argentina parecen ir de la mano, y mucho se debate sobre cómo finalizar con esa estrecha relación. Tras toda tu investigación, ¿pensás que se puede generar un cambio?
"Es un tema sumamente complejo. El primer cambio es reconocer nuestra realidad. El fútbol es un espejo de nuestra realidad. La violencia que se vive en el fútbol es la violencia que se vive en nuestro país debido a la falta de educación y nuestros problemas sociales y económicos en todos los ámbitos. Hay una serie de cuestiones a resolver para tratar de frenar esa violencia: modificar las instalaciones de los estadios sobre todo las entradas y salidas, educar a la policía para prepararla en este tipo de hechos, que los dirigentes asuman las responsabilidades que deber asumir, y educación en toda la población. Y en rangos generales obviamente construir un país mejor donde no haya desocupación. El fútbol es un espejo de la sociedad. Considero que se puede generar un cambio siempre y cuando haya responsabilidad desde las personas que tienen cargos importantes hasta cualquier simple ciudadano que va a la cancha".
- Es inevitable hacer un paralelismo con Cromagnon por la negligencia e imprudencia, ¿tuviste muy en cuenta este hecho reciente?
"Sí, por supuesto. Cromagnon es un Puerta 12 dos. Forma parte una vez mas de la negligencia que se vive a diario en nuestro país. No solo lo tuve en cuenta sino que investigué la causa. Volvemos al problema central: el control de la entrada y salida de personas en cantidad".
- ¿El documental es el campo que te interesa desarrollar en tu carrera, o fue el vehículo indicado para contar esta historia en particular?
"El documental es el campo que más me interesa. viendo "Puerta 12" podés observar que yo dentro de mis documentales siempre hago ficción. Busco retratar algunos hechos para ponerle impronta mía. No me gustan los documentales meramente informativos. Me gusta expresar mi lado artístico en los documentales que hago".
- ¿Tenés otros proyectos cinematográficos? "Estoy terminando la post producción de mi nuevo documental, titulado "Fútbol Violencia S.A", sobre la violencia en el fútbol actual en nuestro país. Un tema sumamente complejo y atrapante".