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REALIZADORAS URUGUAYAS DESCUBREN EN EL BAFICI EL CONCEPTO UNIVERSAL DE LA MÚSICA COMO ARTE   29/03/2009
Con cerca de 35.000 espectadores, "Hit" se convirtió en la película uruguaya más vista de Uruguay en 2008. Aún así, el público extranjero está apenas comenzando a conocer el documental de Claudia Abend y Adriana Loeff, ya que sus propios responsables no consideraban que una historia enfocada en canciones uruguayas y sus artistas pudiera ser de interés fronteras afuera.
 
La invitación de Bafici (Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente) para presentar el filme en su marco, abrió la alternativa de un camino internacional que no creían posible y que ahora se ha transformado en una realidad, tras su primera proyección en la capital argentina. Esta premiere internacional ha servido de antesala a su exhibición en España, que –como si de un tour se tratase- tendrá lugar en diferentes ciudades siguiendo un itinerario que incluye Lleida.
Y es que –como bien indican sus directoras- tras una primera visión limitada, "Hit" toca temas universales. Es de fácil identificación en cualquier idioma y cultura la figura de un artista como Eduardo Mateo, aquel que no fue reconocido en su tiempo y que una vez muerto fue elevado a un altar, o de Los Shakers, aquella banda que a muy temprana edad consiguió un éxito desproporcionado con una canción con la cual tiene que cargar el resto de su carrera.
"Hit", de Adriana Loeff y Claudia Abend- En la película comienzan preguntando a los músicos cuál es la clave de un hit, cómo se hace para trascender de ese modo. Llevando esa misma cuestión al campo cinematográfico y de su película en particular, que fue la cinta uruguaya más vista de 2008 en Uruguay, ¿cuál creen que fue la clave para hacer un hit como el que lograron ustedes?
 
Adriana Loeff: El otro día estábamos hablando de una frase de Joaquín Sabina, a quien un periodista le preguntó qué tiene que tener una canción para volverse un hit. Y él contestó: ´Tiene que tener una buena melodía, una buena letra, buenos arreglos y además tiene que tener otra cosa, que es el ingrediente principal, pero no tengo idea cuál es’. Y viene un poco por ese lado.
Jaime Roos participa en el documental "Hit"Claudia Abend: Pasa todo el tiempo. Como espectadores de cine a veces vemos una películas que están bien desde todo punto de vista, está bien técnicamente, está bien actuada, está bien la historia, es interesante, y sin embargo la película no está (es) buena. No tiene ese je ne sais quoi que a veces hace que una película que está mal filmada o falla en alguna cosa esencial, te llegue, te conmueva. Es un poco de lo que habla "Hit" y se aplica a tu pregunta.
 
En el terreno de lo artístico es muy difícil decir cuál es la fórmula para que una película sea la más vista o haya tenido éxito o haya funcionado. No es una suma de ingredientes a la que hay que darle el visto bueno. Decir: ‘Si logramos esto, esto y esto, va a funcionar’. Es en definitiva, un gran desafío, un gran riesgo, una gran incógnita. Tiene mucho de la capacidad, del talento, del trabajo, del esfuerzo, y también de la pasión.
Hay una anécdota al respecto que recuerdo. Cuando estábamos definiendo el tema para la película, estábamos conversando con un amigo que es productor y distribuidor uruguayo, y teníamos varias ideas antes de arrancar, y nosotras medio indecisas y ansiosas, sin saber para dónde agarrar, le preguntábamos si le parecía que estaría bien una película sobre tal tema, o si estaría mejor otra sobre tal otro. Y él nos dijo: ‘Puede ser genial un documental sobre algo que parece tan aburrido como la vida sexual de las hormigas y puede ser espantoso algo que trate sobre el sentido de la existencia humana. Lo que seguramente va a hacer que la película sea buena es que sea la historia que ustedes quieren contar. Y yo creo que las historias que nosotros contamos en esta película son realmente historias que a nosotras nos conmovieron. Y creo que eso se nota.
 
- ¿A la hora de elegir a los personajes del filme se guiaron más por historias personales que canciones?
A.L: Lo que a nosotros nos interesaba no era tanto hablar sobre esta canción, este país o sobre esta identidad. Era secundario cuál era la canción. Lo que era relevante era la historia humana que había detrás de eso. De hecho, una persona que no conoce las canciones puede entender la película porque no habla de esa canción, ese país o ese momento. Habla de un artista que por determinadas circunstancias pasó al olvido, cuando fue alguien que hizo algo que quedó en la historia, aquellos que tuvieron un hit y reniegan de ese pasado pero no lo pueden dejar atrás.
 
C.A: Humaniza un poco a esas figuras, celebridades, músicos, artistas. Y termina contando historias que son las mismas que nos pasan a todos: lo maravilloso y lo cruel que es hacer una carrera, una obra, ser reconocido a veces y a veces no, el paso del tiempo, la vejez. Elegimos el canal de la música, las canciones y los artistas porque era un tema que nos parecía muy interesante. La música es una forma muy fuerte de llegar a la gente. Las canciones nos provocan algo muy fuerte. Pero la historia que nosotras queríamos contar excede realmente las canciones.
 
- La película tuvo un largo proceso de producción, cuatro años. ¿Cómo fueron trabajando durante ese proceso el hilo conductor, teniendo en cuenta que un documental de alguna manera se va escribiendo solo?
A.L: Hace poco hablábamos de esto porque teníamos que escribir una carta para hablar de la película, y decíamos que ni siquiera hoy recordamos qué era a lo que íbamos o cuál era la película que teníamos en mente. Y pensando en el resultado final: ¿Era ese el resultado al que queríamos llegar? ¿Se fue haciendo solo? ¿Fuimos escribiendo el guión hasta el último día? Y fue un poco así.
 
La película se fue haciendo a medida que íbamos avanzando, descubriendo más historias, encontrando esas caras, esas historias humanas detrás de las canciones que eran desconocidas, mismo para los uruguayos. Incluso nos pasó que luego del montaje, de haber terminado varias partes de la película, pasaran cosas que nos hicieron ir para atrás y revisitar. Por ejemplo, dos artistas que participaron, y cuyas historias contamos, murieron. Eso nos hizo volver atrás, volver a escuchar lo que nos dijeron y sacar a la luz cosas nuevas. Hay una parte en la que se habla de cuán ingrato somos a veces con los artistas en vida, y que después los endiosamos con mucha facilidad en muerte.
Uno de los protagonistas de la película dice una frase: ‘En el Uruguay, ¡qué sponsor la muerte!". Como que la muerte es el mejor sponsor que puede tener un artista. Ese artista poco después fue diagnosticado con cáncer y murió. Entonces todo eso se reformuló.
C.A: Porque de alguna manera, esa frase que él dijo terminó aplicándose a sí mismo. Siempre pasa que de un guión en papel a la película en pantalla hay un salto grande, pero en el documental mucho más. Nosotros nos metimos en un camino bien conscientes de tener la suficiente apertura como para no salir a buscar esto y contar esto, sino salir a buscar a ver con qué me encuentro. Por supuesto que antes de lanzarnos, nos dedicamos mucho tiempo a estudiar, leer e investigar sobre los temas en los que nos metíamos. Pero después un poco el objetivo y el sentido de hacer una película era encontrar caminos distintos, encontrar historias detrás de eso. ¿Para qué contar lo que ya está dicho, lo que ya todo el mundo sabe? El ir a buscar algo que no sabés qué es, es lo que permitió que durante estos años la película fuera variando de tal forma y hoy es raro saber cómo empezó.
 
- ¿Qué tan difícil fue acceder a las figuras que se entrevistan en la película como Jaime Roos, Jorge Drexler o los Fattoruso, teniendo en cuenta no sólo su estatus sino también que se trata de un mundo bastante masculino, incluso uno de los entrevistados en un momento les dice que les podría explicar mejor que es la bohemia si fuesen hombres?
A.L: En primer lugar, las grandes estrellas de Uruguay tienen vidas muy cercanas a la tuya, y viven a la vuelta de tu casa, y van a hacer los mandados en el mismo lugar en el que los hacés vos. De hecho antes de venir, me crucé en la calle con Rubén Rada, que es una gran estrella.
 
C.A: Pero es lo normal. Es un país muy chico, lo cual en un sentido hace todo bastante más fácil porque es como si fuese un pueblito. La peleamos bastante porque elegimos, dentro de lo que es un país accesible y chico, los más inaccesibles. Pero es como dice un amigo mío: ‘En Uruguay vos te quedás encerrado en un ascensor con alguien diez minutos, y en ese tiempo van a descubrir que tienen un conocido en común’. Eso facilita bastante el acceso a las personas porque por un lado o por otro terminás llegando, pero en algunos casos fue más difícil que otros.
C.A: La dificultad también fue que era nuestra ópera prima. De alguna manera, cuando ya hiciste una película y te fue bien, tenés un pequeño camino recorrido y cuando vas a ser una segunda película ya sos alguien, un alguien nada, no soy más que nadie, pero es como que te ganaste la confianza de que sos alguien que está haciendo algo que va a terminar existiendo. En Uruguay sucede, supongo que pasa en todos lados, que hay mucha gente con proyectos pero la mayoría quedan por el camino.
Cuando nosotras empezamos con esta película había otros cincuenta proyectos de películas relacionadas con la música. A veces pasa que no se consigue la plata o no tenés la fuerza porque es realmente muy difícil el terreno del cine, es muy difícil en Latinoamérica, en Uruguay, en general. Se necesita mucho dinero y el apoyo de mucha gente. Entonces es muy difícil que una persona confíe en dos pibitas que te aparecen sonriendo y dicen que van a hacer una película.
Claudia Abend, co-directora de "Hit" A.L: Y con respecto a lo que decías de la cuestión de género, que es algo que me interesa porque yo le presto mucha atención a ese tema, inmediatamente cuando vimos la lista de personas con las que íbamos a hablar, en lo primero que pensé fue que no había mujeres. Había sólo una. Me parece que eso es un poco reflejo de cómo son las cosas en la realidad. Hicimos una película sobre compositores, y en Uruguay se da que en este terreno las mujeres realmente son una minoría, no así como intérpretes.
 
- Y eso llevado al cine, ¿cómo es en Uruguay?
 
C.A: También. Por supuesto que hay muchos más hombres, y no lo digo como una situación feliz. Pasa en general en el medio. Y en los rubros técnicos ni que hablar. Yo trabajo en una productora de publicidad, y soy prácticamente la única mujer que trabaja en el área de realización. El resto de mujeres que hay trabajan en administración, recepción o en arte, vestuario, algún tipo de rubro que tiene más lugar para lo femenino.
 
- En general, ¿cómo describirían la situación actual del cine uruguayo?
Adriana Loeff, co-directora de "Hit"C.A: Está naciendo. En Uruguay hay cada vez más estudiantes de cine. Hay como todo un florecimiento del sector. 2008 fue un año particularmente rico en materia de cine. Al menos en cantidad. Hubo varias películas uruguayas. Creo que fue una situación inédita que había tres o cuatro películas uruguayas en cartel simultáneamente. Nunca había sucedido.
 
A.L: Todavía no se puede hablar de una industria. Sigue siendo algo muy artesanal. Es difícil desde el punto de vista económico y varios otros puntos de vista pero con esas dificultades también vienen de la mano facilidades. Como observamos siempre, hay mucha gente que tiene ganas de ver películas uruguayas, de participar, de ser parte de, y surge mucha gente que te da su apoyo. Nosotras arrancamos muy de abajo, sin presupuesto, y en un principio tuvimos que contar con gente que nos daba manos, por ejemplo, una empresa nos hacía el catering gratis, otra nos daba el transporte, los técnicos aceptaban trabajar en condiciones que en otros países no aceptarían trabajar. Tiene esa ambigüedad.
C.A: Igual a mí no me gusta entrar en el discurso de que todo es difícil, y¡qué pobrecitas que somos. En realidad, para empezar una película lo que se necesita es una idea, una persona, una computadora, un cuarto, o ni siquiera eso, sólo un cuaderno y un lápiz. Y dedicación, pasión, talento, ganas, paciencia y tiempo. Si vos tenés una buena historia que querés contar, la hacés. De hecho, nosotras la hicimos.
 
- La proyección en Bafici fue la primera en un festival fuera de Uruguay, ¿por qué no se ha visto antes en el exterior?
 
C.A: Pensábamos que no era una película para fuera de Uruguay porque el tema suena tan uruguayo, aunque –como te dijimos- son historias que pasan por otro lado. No te tiene que gustar Jaime Roos para que te guste ni te tienen que gustar las canciones. Nos parecía que había una limitación inicial porque yo pensaba: ‘¿Me sentaría a ver un documental sobre canciones finlandesas? No, qué me importan las canciones finlandesas’. Después me doy cuenta que es un tipo que es igual que mi abuelo, mi padre o yo. Pero es muy difícil para ponerla en festivales afuera. Entonces estuvo en el circuito comercial uruguayo, después nos propusieron hacer un circuito alternativo por el cual se pudo ver la película en todo el país en funciones al aire libre gratuitas en lugares donde no hay cines, y en los balnearios, donde se vio en pantallas gigantes inflables. Y después nos llamó el Bafici, al cual ni siquiera nos habíamos presentado por esa idea que teníamos de que no era película para afuera por elegir un tema tan nacional. Entonces nos empezamos a replantear esa cuestión. Ya la vieron muchos extranjeros y quedaron tanto o más conmovidos que los uruguayos.
 
©Cynthia García Calvo/Cinestel.com      Especial Bafici Buenos Aires - Argentina        29/03/2009