FUSIONAN EDUCACIÓN CON ENTRETENIMIENTO EN "EL SISTEMA SOLAR EN UNA CANCHA DE FÚTBOL"Entrevista con el realizador argentino Sergio Neuspiller
No hay gripe A que pueda detener el inevitable peregrinaje al club de fútbol Boca Juniors, que realiza todo turista que se precie de haber conocido Buenos Aires. Unas mascarillas y los cuidados de rigor son suficientes para recorrer el estadio del equipo más popular de la Argentina. Pero en una jornada soleada que disimula el invierno porteño, además de las características tribunas teñidas de azul y amarillo, los visitantes encuentran un atractivo extra en el medio del campo de juego: un rodaje. Sin embargo, ninguno puede imaginar que ese equipo reducido de cinco personas, apenas provisto de una cámara y un monitor, está creando un film en 3D que llegará próximamente a las salas locales.
Poco después de estrenar el mediometraje "Big Bang", el realizador Sergio Neuspiller ha comenzado a desarrollar "El sistema solar en una cancha de fútbol", una nueva producción en 3D de Full Dimensional a ser exhibida en el complejo Hoyts, que responde al concepto de "edutainment", es decir, fusionar educación con entretenimiento para que los niños adquieran conocimientos de una forma lúdica.
Si en "Big Bang" se hablaba de la creación del universo y la evolución, en este nuevo filme se explora el sistema solar de una manera que permita una comprensión sencilla. Para esto, se redujo las distancias que existen entre los planetas y el sol y sus respectivos tamaños a las dimensiones de una cancha de fútbol, por ser un espacio con el cual los más pequeños están familiarizados y se pueden dar una idea más acabada de cómo son las dimensiones espaciales.
La elección de Boca Juniors como centro de acción no es por ser Neuspiller un forofo del equipo, que de hecho no lo es, sino porque el club es claramente el más representativo de la Argentina en el mundo. "El estadio de Boca tiene un magnetismo especial. No es el más grande ni el más nuevo, pero es el de Boca", sintetiza el director sobre la elección de la locación. Rodar allí no demandó más requisitos que presentar el proyecto, demostrar que tenía un fin educativo y no publicitario, y –claro- no arruinar el césped. Elementos tan cotidianos como un ovillo de lana o una pelota de golf emulan planetas que son presentados ante cámara por Neuspiller, quien hace de narrador y busca transmitir al futuro público –los niños- el asombro de descubrir que, en el sistema solar, Mercurio no es más que una cabeza de alfiler.
ENTREVISTA A SERGIO NEUSPILLER
- ¿Puedes describir el equipo que estás utilizando para rodar?
Se compone de dos cámaras. Una graba a través del prisma directamente al objeto que está adelante. Y la otra cámara graba el reflejo del prisma. Esto se graba en dos tapes por separado y se edita en dos líneas de tiempo, en sincronismo. Y luego cuando se proyecta también se proyecta haciendo que el espectador vea con su ojo derecho la cámara derecha y con el ojo izquierdo la cámara izquierda. Después es tu cerebro el que combina las dos imágenes y genera la imagen estereoscópica.
Las cámaras traen unos sistemitas robóticos, que en realidad son unos cervos que equivalen a los nervios ópticos nuestros, y lo que hacen es juntar y separar los ojos a medida que un objeto se acerca y se aleja. Hay otro cervo que lo que hace es juntar y separar los ojos que es algo que obviamente no podemos hacer pero que te permite, por ejemplo, hacer una toma de una maqueta que vos la querés ver en 3D y necesitarías tener los ojos juntitos para poder verla naturalmente porque tal vez es una maqueta en escala chiquitita, o si querés ver un paisaje esplendoroso, necesitarías una cabeza de un metro. Esto lo emula. Tiene una platina que hace que llegue a una separación de 25 centímetros, que es tres veces nuestra separación interocular. Y otra platina que llega a un metro que es para paisajes. Lo que se hace es armar la escena y después regular la platina. Después tenemos el monitor que permite ir viendo cómo va a quedar después de la posproducción, y lo ves en tiempo real y eso ayuda muchísimo porque el director realmente puede ver cómo va a quedar.
- ¿Este equipo fue diseñado por ustedes?
Sí, es diseñado en Argentina y fabricado en Argentina con diferentes componentes. Tenés componentes de aviones a radio control, platinas que se usan para calibrar sistemas ópticos, se le hizo un chasis a medida…Tiene un espejo que se trajo de Alemania que costó 2.000 o 3.000 euros, que es un prisma que deja pasar un 50% de luz y refleja un 50% de luz en forma exacta, sin distorsionar el color.
- ¿Armarlo de esta forma artesanal respondió a una necesidad de falta de recursos económicos o a la ausencia de estos equipos en el país?
Este equipo no se consigue en Argentina y en el mundo no hay a la venta. Hay productoras de 3D en el mundo importantes, empezando por Disney y compañía, que obviamente tienen sus platinas pero no te las venden, y muchos ni siquiera te la alquilan. En realidad alquilar no te las alquila nadie, hay un servicio de algunas compañías que te mandan un especialista con un asistente y la platina, vos ponés las cámaras y grabás en 3D. Los costos son excesivos para proyectos como el nuestro, así que terminamos desarrollando la nuestra preparada también para el tipo de cámaras que hay acá en la Argentina. Es artesanal en el sentido de que se hizo una pero no es artesanal en la calidad y terminación.
- Cuéntame un poco de la historia de la película y cuál es su objetivo…
La historia de la película es simplemente la reducción del sistema solar en una escala en la cual pueda entrar en un estadio de fútbol. Lo que estamos haciendo es reducir el tamaño de los planetas 1.300.000 veces y luego 1.000 veces más para llegar a tener el tamaño que vos estás viendo. Esa proporción de reducción se lo aplicamos al sol, a las órbitas y los planetas. Lo que nos da por resultado que si el sol mide un metro de diámetro, nuestro planeta apenas 8 milímetros.
Mercurio tiene el tamaño de una cabeza de alfiler, y el planeta más grande de todo nuestro sistema solar, Júpiter, es un ovillo de lana de 10 centímetros. Y también mostramos la distancia a la que están esos objetos del sol. Para que te des una idea, Mercurio –el alfiler- está en el centro de juego. Imagina un alfiler plantado en el medio del campo de juego y al sol en un arco. Eso da una imagen totalmente distinta al sistema solar que vemos en los libros, que ves representado en juguetes.
De eso se trata la película. De tomar conciencia de las dimensiones espaciales. De lo chiquitito que somos frente a algunas cosas, y de lo lejos que estamos del sol. La Tierra está un metro detrás de un arco, y el sol está en el otro arco. Imagina la soledad en la que estamos. Estamos muy lejos. Y el planeta más lejano del sistema solar lo rodamos ayer en el Obelisco. Imagina un planeta del tamaño de una pelota de golf que orbita en el Obelisco, mientras el sol está acá en la cancha de Boca haciendo una órbita que pasa por el Obelisco. Cuesta imaginarlo. Eso es lo que tratamos de reflejar para los chicos, con tamaños y medidas que ellos puedan entender.
- Hace poco tiempo estrenaste "Big Bang", que fue como la presentación al público de los trabajos de Full Dimension, en principio destinados a los alumnos de colegios. ¿Cómo funcionó aquel film y cómo lo comparas con "El sistema solar en una cancha de fútbol"?
"Big Bang" estuvo funcionando muy bien. Ahora obviamente está parada por la gripe y no sabemos cuándo se volverá a habilitar. Pero ahora con esta ya tenemos tres películas y ahora Hoyts tiene tres salas 3D, así que podemos dar más opciones a los colegios para que ellos elijan qué quieren ver. Con "Big Bang" sólo tuvimos Unicenter, y con esta ya vamos a tener esa más Abasto y Dot. En lo que refiere a calidad, es la misma. Pero esta es una película súper simple. A propósito usamos elementos muy cotidianos como un ovillo de lana o una pelota de golf. No quisimos hacer los planetas tallados porque si no siempre caes en que el chico no entiende. Pero una bola de chicle o un ovillo de lana saben lo que es. Usamos elementos que sean reconocibles para ellos. Y es una producción modesta y simple, en la que prima una idea y concepto para que quede lo más claro posible para los chicos.
- Inmediatamente después del rodaje comienza la posproducción para estrenar en dos meses, ¿cuánto demorará ese proceso y qué tanto dista de una posproducción convencional?
La posproducción estimamos que durará 30 días. Son dos procesos de posproducción. Uno para el ojo derecho y otro para el izquierdo. Y por otro lado tenés el tema de que tenés que mantener el sincronismo entre las dos imágenes y que hay un montón de efectos de after effects y otros programas que no funcionan en imagen estereoscópica. Eso te obliga a trabajar de una forma distinta, mucho más artesanal. Y mucho más a mano para lograr un efecto 3D contundente.
FULL DIMENSIONAL PRODUCE CINE EN 3D DESDE ARGENTINA
El cine argentino da un paso adelante en el campo de la animación con el estreno de "Big Bang", primera obra local que llega en 3D estereoscópico a las salas comerciales. El cine en 3D ya es de por sí toda una novedad en el país, donde las grandes cadenas estadounidenses apenas están comenzando a expandir este formato. Precisamente, una de estos multicines, Hoyts, avala el lanzamiento de "Big Bang", mediometraje educativo que narra el origen del universo y la evolución del planeta hasta la llegada del hombre, el depredador más voraz que está acabando con los recursos del planeta a un ritmo incesante.
Sergio Neuspiller y su equipo de Full Dimensional (FDE) desarrollaron esta obra que apuesta a abrir un nuevo mercado, fusionando el entretenimiento con la educación. La exhibición de "Big Bang" en la sala 3D del Hoyts de Unicenter es una suerte de prueba piloto, a la que primero podrán acceder los alumnos de escuelas primarias, ya que la película se proyectará en el horario matutino y escolar en funciones especialmente ideadas para este sector. Tras el estreno en Argentina, seguirá el lanzamiento en Uruguay, Chile y Brasil, y el sueño de su director de que este sea el puntapié inicial para viabilizar futuros proyectos de este estilo.
- ¿Cómo nace la idea de exhibir en el Hoyts películas educativas para alumnos de escuelas?
Un poco la ecuación fue: Hay una inversión enorme que están haciendo los exhibidores con sus salas de cine, y hay horarios en los cuales las salas están totalmente desaprovechadas, que es de lunes a viernes por la mañana. Entonces mi idea fue decir: ‘tenemos esta terrible inversión que anda espectacular y yo hago películas educativas y están los colegios en ese mismo horario, ¿qué pasa si llevo colegios en ese mismo horario a esto que ya está todo instalando y funcionando?’ Se lo vinimos a plantear a Hoyts, y no les pareció una locura. Al contrario, dijeron que era interesante, que me apoyaban.
- Ésta es la primera vez que se hace cine 3D estereoscópico desde y para Argentina, por lo cual con tu equipo asumes el doble reto de producir y crear un mercado en el país…
Sí, es la primera vez y estamos creando un mercado. La hicimos en Argentina pero no queremos que muera en Argentina. Estuvimos hace poquito participando en ArtFutura, que es una muestra española, y les gustó mucho. Así que nos invitaron a participar a fin de año allá. Tenemos muchas ganas de poder llevar las películas fuera de Argentina porque sentimos que el mercado argentino no puede pagar las producciones. En realidad, nos estamos embarcando en una de Cervantes, te diría, luchando contra los molinos. Salimos a producir películas en el lugar equivocado pero nacimos acá, estamos acá y vamos a hacer las películas, pero estamos un poco de cara al mundo hispano al menos. Tenemos interés en de a poco ir saliendo de Argentina, primero ir a América y después a España. Estamos empezando a hacer algunos contactos. Queremos –de alguna manera- producir 3D estereoscópico desde Argentina, con muy buena calidad y con tecnología compatible con las salas DCI que hay en el mundo. Y estamos trabajando como dos ramas: producción propia en formatos de entretenimiento educativo porque es algo que personalmente me interesa y me divierte, y estamos dando el servicio -como si fuera más técnico- a otras productoras que vienen del 3D de animación tradicional y quieren hacer sus producciones estereoscópicas.
- ¿Cuál es la estrategia que están implementando para poder llevar sus trabajos fuera de la Argentina?
La empresa es la que estoy ahora es mía. Siempre tuve socios comerciales, estratégicos, pero no tenemos a nadie en marketing, ni a nadie que nos asesore en la parte emprendimientos. Hacemos las cosas porque sentimos que pueden ser. No hay nadie que pueda garantir que esto va a funcionar. La idea es expandir un poco a otras cadenas, tratar de que haya financiación para las películas, involucrar a otras ONG. Las temáticas educativas son infinitas. Se pueden hacer películas sobre educación vial, el cuerpo humano, enfermedades…
- ¿Crees que la forma de presentar la historia hace que el contenido pueda llegar de un modo más poderoso a los niños?
Sí, realmente es una herramienta muy fuerte. Llega muy fuerte a los chicos. Yo creo que los documentales tradicionales ya no les llegan a los chicos porque los chicos están inmersos en un mundo de telefonía celular, de teléfono, de computadora, y entonces necesitás atacarlo con algo que los atrape fuerte con una historia dinámica. Estamos conjugando educación, entretenimiento y modernismo. El contenido gusta a los chicos, los padres y los docentes.
- En lo que respecta a contenidos, ¿qué viene después de "Big Bang"?
Las películas que tenemos para este año son como a pedido. Hay museos en el exterior que proyectan películas nuestras, y nos piden temas en particular. Uno nos pidió sobre el cuerpo humano, y yo le propuse hacer una sobre el cerebro, que es la que vamos a estrenar en septiembre. Esta está pre-vendida para un museo de Chile que se llama MIM, que también aportó para esta película. Después, por ejemplo, como este es el año de la Astronomía, conseguimos fondos en Chile para hacer dos pelis sobre astronomía. Una es "El sistema solar en una cancha de fútbol", que es recrear el sistema solar en una cancha de fútbol para que los chicos tengan idea qué tan grande es cierta cosa, viéndola desplegada en una espacio que ellos conocen y manejan. Y la otra explica para qué sirve la astronomía, por qué la gente comenzó a mirar las estrellas y para qué les servía eso. Son todos mediometrajes.
- ¿Pensás seguir abocado a estas historias breves o ya estás apuntando al largo?
Sueño con un largo. Pero sueño nada más porque todavía no tengo la financiación. No logro seducir al grupo necesario como para hacer un largometraje. Tengo un largo semi escrito sobre el cuerpo humano bien divertido, pero hablar de un largo en 3D es hablar de millones. El problema es el dinero, como siempre. Pero yo creo que estas cosas van a ayudar a abrir puertas porque una cosa es contar, y otra es mostrar el mediometraje, mostrar cuánta gente lo vio, cuánto facturó, sus ventas. Entonces ahí creo que te podés presentar ante algún grupo y poder pedir con cierto respaldo de asegurarle al inversor que va a recuperar.
- ¿Cómo se crea una película en 3D en la Argentina?
Con muy pocas personas. Tenemos un staff de menos de 10 personas, contándome. Trabajando mucho con herramientas medio cavernícolas porque el famoso "lo atamos con alambre" argentino está aplicado acá también. Hay mucha prueba y error. Tenemos la ventaja de que hace quince años que trabajamos en 3D. Empecé con Umatic y fui pasando por todos los formatos hasta llegar al cine digital. Y después vas contratando free lance. Y soñamos con tener una productora más grande, mejor instalada, con mejores equipos. Me gustaría también tener apoyo de las tecnológicas porque en el fondo creemos que es una causa noble, no es una peli más, son películas que ayudan a educar a los chicos sobre temáticas que nos preocupan a nosotros los adultos, y como por ahí nosotros ya estamos jugados, hay que apostar por las nuevas generaciones para que no hagan lo mismo que hicimos nosotros.