UNA EMPRESA DE BRASIL, RAIN NETWORK, TIENE MUY AVANZADO UN SISTEMA DE DIGITALIZACIÓN DE SALAS CINEMATOGRÁFICAS Y PROMUEVE NUEVOS ORGANIGRAMAS QUE BUSCAN UNA MAYOR RENTABILIDADEntrevista
Democratizar la exhibición y recuperar al público. Esos son los objetivos que persigue Rain Digital Cinema, la empresa brasileña que es impulsora de la digitalización del cine en el gigante del sur, y que en asociación con la Embajada de Brasil desarrolla la Semana de Cine Brasileño en Buenos Aires. La capital argentina es una de las escalas de un evento itinerante que recorre Sudamérica con el doble propósito de promocionar la cinematografía brasileña, y el sistema –denominado Kinocast- que se presenta como una alternativa al sistema digital aprobado por los grandes estudios de Hollywood, el DCI (Digital Cinema Initiative).
La Semana de Cine Brasileño se compone de doce largometrajes de la más reciente horneada del cine de Brasil, donde se incluye la taquillera “Mi nombre no es Johnny”, la historia del ascenso y caída de traficante de drogas en el Río de Janeiro de los años 90, y “Ciudad de los hombres”, al que muchos han leído como una “Ciudad de Dios 2”. Todos llevan la marca registrada de Rain, empresa que hoy por hoy ocupa el 98% de las salas de cine-arte de Brasil, y busca expandirse al resto de América del Sur apostando por las ventajas que ofrece la digitalización y su sistema, más económico y adaptable a la necesidad de cada mercado.
José Eduardo Ferrão , director general de Rain, dialogó sobre esta nueva tecnología creada y desarrollada en Brasil, que transforma el celuloide en un archivo que viaja desde la central de Rain a la sala indicada, la cual debe estar debidamente equipada. En su afán de crecimiento y por contar con un sistema multiplataforma, Rain acaba de firmar acuerdos de integración con tres empresas del área digital, entre ellas, Doremi, la cual ostenta el 80% del mercado digital en el formato aprobado por los estudios.
- La Semana de Cine Brasileño es un evento habitual de la Embajada de Brasil pero ahora cuenta con la asociación de Rain, que ofrece su tecnología para mostrar el cine más reciente hecho en Brasil tanto en Buenos Aires como en otras ciudades sudamericanas, ¿cómo nace esta iniciativa conjunta?
"La Semana de Cine en Buenos Aires es muy antigua, pero estaba la idea de hacer una gira por Sudamérica, teniendo en cuenta diferentes películas pensando en el interés de cada ciudad, ya que el digital nos permite eso, incluso presentar películas en cartelera o que se han visto en festivales recientes, sin la necesidad de recurrir a las copias que viajan por esos festivales que suelen estar muy gastadas. Entonces la idea era ofrecer algo con mucha calidad, actual y también promover esta tecnología nacida en Brasil. Era un interés de los dos lados".
- ¿Cuál es la propuesta de Rain?
"Nuestra propuesta nace a partir de las ideas que tenemos de cómo creemos que va a ser el cine. Nosotros queremos quebrar la dinámica de cine por semana para hacerla por función; pensamos en cómo evitar la piratería, que está por todas partes. Entonces todas nuestras ideas están aplicadas al soft Kinocast 2.0. Lo que buscamos es quitar riesgo. El cine tiene mucho riesgo, lo cual hace que muchas veces un lanzamiento sea tímido. Entonces, si no hay riesgo se pueden probar muchas otras formas de lanzamiento. Una estrategia posible es lanzar una película masivamente por todo un país al mismo tiempo, y si no funciona en una ciudad se puede disminuir el número de funciones, ya que nuestra idea es que el costo es aplicado al distribuidor por función exhibida y no por semana. Sólo se va a exhibir aquello que va bien".
- ¿Cómo reaccionan los productores, inversores y exhibidores ante esta propuesta novedosa de disminuir funciones en caso de que un film no funcione?
"Un problema que veo es que nosotros, los sudamericanos, intentamos copiar lo que hacen en Hollywood. Eso no es inteligente porque somos otro pueblo, nuestra relación con el cine es diferente, el formato es diferente. En Estados Unidos hay muchos cines con 30 pantallas. Acá no. Lo que pensamos para el futuro es tener menos salas por cine, pero utilizar las funciones para tener más contenido. Por ejemplo, “El pasado” tenía una pantalla y se quedaba toda la semana, eso no era bueno para el exhibidor; era plata tirada de la industria.
Te voy a dar otro ejemplo: Un documental que consigue su pantalla se queda toda una semana en cartel, pero el documental tiene un público específico, y si en esa primera semana no consigue cierta cantidad de público no llega a tener una segunda; entonces, para un documental o un film pequeño la mejor promoción que tiene es el boca a boca, y si no hay tiempo para que se genere eso, para que la gente empiece a hablar y escuchar sobre eso, se queda sin pantalla. El distribuidor y el productor ya han entendido esa parte, entonces, dependiendo de la película, ya quiere comenzar con 10 funciones en una semana, así el exhibidor deja la película por 15 o 20 semanas para que haya tiempo para que la gente conozca la película.
Eso ya cambió. Tuvimos una experiencia con un documental sobre Vinicius de Moraes. Cuando empezó iba muy bien con dos funciones por día, a la siguiente semana el exhibidor le dijo al distribuidor de hacer una función por día, y terminó teniendo más público que en la primera semana. El cine es algo colectivo, y si vas a la sala y hay poca gente ¿de qué vale? Las personas quieren mirar una película, y estar juntas, si no se quedan en casa. Ellos buscan en Internet, un estudio en Brasil demostró que el 78% de la gente consulta Internet antes de ir al cine, y se programan para ir a determinado horario a ver una película".
- La idea es entonces responder a la demanda…
"Para nosotros lo importante es rescatar al público, llevarlo a las salas de cine. En los últimos años se ha cambiado el hábito de consumo, hay muchas opciones. Ha crecido la piratería. Para mí no es un tema de solución basada en una sola respuesta, es bastante más complejo. Pero la punta de eso es el cambio de hábito en el consumo".
- ¿Cómo obtiene su ganancia Rain?
"Tenemos tres fuentes de ingreso, y ninguna de ellas quita un porcentaje de la entrada al cine. De esa forma la relación entre el exhibidor y el distribuidor permanece igual. Nuestras fuentes son: Servicio de distribución logística para el distribuidor, cobramos cada vez que se proyecta una película en el cine, siendo el valor promedio 10 dólares, ya que cuanto más funciones hay, menor es el precio por sesión, entonces el número puede comenzar en 13 dólares y llegar a los 6 dólares si se superan las 6.000 exhibiciones; instalación de equipamiento para el exhibidor, que incluye servicios de soporte, monitoreo y mantenimiento, y la venta de publicidad en varios formatos digitales".
- En Brasil la digitalización del cine está mucho más avanzada que en el resto de Sudamérica como se demostró en el reciente Festival de Cine de Gramado, donde todas las películas brasileñas en competencia, con excepción de una, eran digitales, mientras que las sudamericanas eran en fílmico…
"Sí, las brasileñas que no llegaron en digital es porque no tuvieron tiempo de hacer el master HD. Y en el resto de Sudamérica lo que pasa es que está un poco atrasada la producción en HD. En Argentina ahora están haciendo muchas más producciones en ese sistema, el master lo hacen en HD, por la televisión digital. El cine argentino tiene más facilidad para ir a otras partes del mundo como España o Alemania, por las coproducciones que hace, y la exigencia de las televisiones es tener HD. Así que de ahora en adelante será así, aunque en Argentina el laboratorio sigue siendo muy fuerte y no hay interés en que se cambie, no hay interés político. Me sorprende que acá en Argentina todo esté relacionado con la política".
- Hablemos de números, ¿cuál es el porcentaje de salas brasileñas que utilizan este sistema, y cuántos son los títulos con los que cuenta Rain?
"En términos de cine-arte, se cuenta con el 98% de las salas. Las que no tenemos son las que no queremos porque están muy deterioradas. En general, en el país, es el 10%. En el resto de Sudamérica no hay prácticamente exhibición en digital, recién ahora se están empezando a instalar proyectores de 3D pero en el formato de los estudios porque eso hace diferencia en la boletería. En cuanto a los títulos, en cuatro años y medio de operaciones exhibimos comercialmente 310 películas diferentes, 120 brasileñas y el resto internacionales. Un número importarte es que durante todo el año pasado exhibimos 68 títulos, y en este año exhibimos 67 hasta junio. La previsión es que vamos a duplicar la cantidad de títulos".