ISE 2023: SAVe y la sostenibilidad de la industria audiovisual mundial

ISE Barcelona 2023
Uno de los hándicaps a los que se enfrenta la industria electrónica es el de resolver los problemas que ha generado la imposición al profesional o al consumidor en general de la denominada obsolescencia programada.
Desde hace unas cinco décadas, las compañías que fabrican dispositivos electrónicos no han dado a sus clientes otra opción más que la de sustituir unos aparatos por otros cuando éstos no cumplen con los nuevos requerimientos del hardware o software con el que vienen equipados.
Esta constante renovación de equipos electrónicos está contribuyendo claramente a la degradación del medio ambiente y por ese motivo surge SAVe (Sustainability in AV), una organización sin ánimo de lucro con sede en California, cuyos responsables aseguraron en ISE Barcelona que lo que pretenden es adaptarse a la denominada Agenda 2030.
Muchos interrogantes surgen a ese respecto, pero quizá el principal sea el porqué esto ocurre ahora, pues ya era más que evidente que este asunto no tenía solución cuando desde los años 70 del siglo pasado, los fabricantes deciden y se permiten el lujo de vender productos con un periodo de uso limitado, en lugar de centrarse, por ejemplo, en el mantenimiento de los mismos, no dando a los profesionales o consumidores otra alternativa que tener que aceptarlo definitivamente sin poder decirles a las compañías que no les parecía bien.
Obviamente, la industria audiovisual no es ajena a este modelo sumamente perverso, pero tal vez la posibilidad de contar con integradores fiables que se responsabilicen en la dirección correcta de respeto hacia los ciclos que incluye la naturaleza pueda ser una posibilidad de futuro, y por eso SAVe anunció en ISE Barcelona 2023 su asociación con Edge, el mayor consorcio de integradores del mundo. La fundadora y presidenta de SAVe, Christina De Bono, explicaba en L’Hospitalet que “al asociarnos con Edge, podemos trabajar juntos para concienciar, aumentar la visibilidad y educar a toda su red de integradores y proveedores audiovisuales.”
De Bono criticó abiertamente en Barcelona el hecho de que en la actualidad pueda haber entre los usuarios una mayor concienciación de este grave problema que entre los fabricantes de la industria y, al mismo tiempo, pidió cambiar las actuales normas de obsolescencia. “La industria nunca ha reconocido su contribución a la producción de basura electrónica tóxica”, -lamentó en unas jornadas de ISE-. “Cuanto más esperemos, más difícil será resolverlo y mayor impacto tendrá”, -añadió-.
El también fundador y secretario de SAVe, Joe Pérez, puso como ejemplo el descontrol que hubo en la industria audiovisual cuando se produjo el cambio de lo analógico hacia lo digital, “provocando residuos con dioxinas que provocan cáncer y una poca disposición a minimizar estos problemas”. Y asimismo se quejó de que la industria no cuenta con un proceso, sistema o política unilateral para abordar a dónde van a parar los equipos al final de su ciclo de vida; además de enfatizar su constatación de que la gente no tiene información suficiente acerca de qué materiales son reciclables.
Los miembros de SAVe opinan que “centrarse en la sostenibilidad no sólo es esencial para la salud de nuestro planeta. Beneficia directamente a la salud de nuestras empresas y de nuestra industria al posicionarnos mejor para abordar nuevas oportunidades de mercado, reducir nuestra exposición a diversos riesgos empresariales y reforzar los cimientos de nuestra economía. Por su propia naturaleza, la industria audiovisual está bien posicionada para hacer progresos sustanciales en áreas relacionadas con la gestión responsable de los residuos, la reducción de las emisiones de carbono del ciclo de vida y la reducción del uso de energía. Lo que hace falta es liderazgo para dirigir la industria en la dirección correcta” -concluyen-.
©José Luis García/Cinestel.com





























