ISE 2026 impulsó la colaboración entre Clústeres Audiovisuales

ISE Barcelona 2026
Integrated Systems Europe es una de las plataformas de intercambio de experiencias más importantes a nivel global. Participantes y asistentes al evento pueden conocer allí en primera persona distintas experiencias que enriquecen el conjunto de actividades que integran el sector audiovisual.
Los ejemplos son numerosos, pero esta vez vamos a poner el foco en una de las actividades vinculadas al European Latin American AV Forum en la que Clústeres de Europa y América Latina compartieron casos prácticos y estrategias para impulsar la innovación, la cooperación y las alianzas internacionales.
Los participantes explicaron cómo sus agrupaciones facilitan la colaboración internacional, el acceso a incentivos fiscales y el apoyo especializado para pequeñas empresas y emprendedores.
Se incorporaron a esta conferencia, Maria Eugenia Lombardi, fundadora de 80 Mundos y miembro de la junta directiva del Clúster Audiovisual de la Ciudad de Buenos Aires (BACA); Matthew Boswell, director de Investigación e Innovación del Centro para la Economía Creativa de la Universidad de Cardiff y director del programa Media Cymrus; y David Dávila, presidente del Clúster de Medios Creativos de Nuevo León.
Estos asistentes al debate destacaron estrategias para enfrentar las crisis económicas y la importancia de transitar de un modelo de servicios hacia la creación de propiedad intelectual propia. Asimismo se habló sobre la función de los Clústeres como mediadores entre el sector público y el privado para fomentar la innovación tecnológica. E igualmente se subrayaron algunos desafíos comunes como la sostenibilidad ambiental, la diversidad y la necesidad de retener el talento local mediante redes de apoyo mutuo.
Dadas las circunstancias actuales, la creación de un Clúster en cualquier área o lugar del mundo siempre es, según los presentes, una buena idea, ya que, entre otras cosas, permite que rivales comerciales colaboren para abordar proyectos de gran envergadura que no podrían realizar de forma individual.
Esta sesión estuvo moderada por Noemí Cuní, vice-presidenta del Cluster Audiovisual de Catalunya, el más grande de Europa que con 250 empresas busca posicionar a Barcelona como un centro audiovisual del sur de Europa a través de proyectos como el Catalonia Media Center.
La ciudad de Buenos Aires (Argentina)
La argentina María Eugenia Lombardi describió su Cluster como pequeño actualmente, pero con el objetivo primordial de sumar más empresas a bordo. Reconociendo que Argentina atraviesa una crisis profunda, Lombardi sostuvo que estas situaciones son “oportunidades para el cambio y para construir redes sólidas”.
Para fortalecer la industria, el Cluster Audiovisual de la Ciudad de Buenos Aires realiza actividades clave como un mercado internacional anual (abierto y gratuito) y programas de capacitación que integran a universidades y estudiantes para generar sinergias entre el ámbito académico y el empresarial. Y ante la dificultad de dialogar con el gobierno nacional, el clúster parece estar ahora dedicado a animar a los gobiernos regionales para implementar políticas públicas, fondos y beneficios fiscales, logrando hitos como los reembolsos en efectivo (cash rebates).
Respecto a los desafíos del futuro, María Eugenia Lombardi identifica que el principal reto para los próximos cinco años es estrictamente económico. Para ella, la prioridad absoluta es recaudar fondos y aumentar la base de miembros para asegurar la sostenibilidad del Clúster de la capital de la nación y sus empresas.
El Estado de Nuevo León (México)
David Dávila, presidente y uno de los fundadores del Creative Media Cluster de Nuevo León, México, repitió su presencia este año en el Foro al igual que Lombardi, que también había participado el año anterior. El representante mexicano señaló que la mayoría de las empresas audiovisuales en su territorio se dedican al “trabajo por encargo” (work for hire) para el país vecino del norte. Su objetivo principal es fomentar la creación de IP original (películas, videojuegos, animación), ya que esto hace que la industria sea más escalable y rentable. Allí en el norte de México se nota que crear contenido propio es visto como una estrategia esencial para evitar que el talento joven que egresa de las universidades emigre a otros países.
Dávila admite que México no ha aprovechado las oportunidades de colaboración con Europa y Asia tanto como otros países latinoamericanos, por lo que busca establecer puentes con estas regiones. Las empresas del clúster que ya tienen experiencia internacional actúan como mentoras, ayudando a los nuevos dueños de negocios a “digerir” el proceso de expansión y compartir conocimientos legales o comerciales para ahorrar tiempo y dinero.
El Clúster de Nuevo León permite que pequeñas empresas y freelancers colaboren para abordar proyectos masivos que no podrían realizar solos, como trabajos recientes con seis grandes marcas que requirieron la participación de doce empresas distintas.
A diferencia de una cámara de comercio, Dávila no ve al gobierno sólo como un ente al que se le pide dinero, sino como un miembro activo del clúster con el que se discuten proyectos donde ambas partes ganen. En ese sentido trabajan con la oficina de inversiones del Estado para asegurar que la ola de relocalización de empresas (nearshoring) incluya no solo a la manufactura, sino también a las oficinas y servicios creativos.
El representante mexicano respaldó la idea de un cambio de mentalidad cuando explicó en el ISE que inicialmente fue difícil convencer a los competidores comerciales para que se unieran. Sin embargo, una vez dentro, las empresas han pasado de un modelo de “competencia tradicional” a uno de “pensamiento a largo plazo” y colaboración, al darse cuenta de que el mercado es lo suficientemente grande para todos.
La ciudad de Cardiff (Gales – Gran Bretaña)
Matthew Boswell, representante del sector en Gales (específicamente de Cardiff), ofreció una perspectiva centrada en la sostenibilidad, la innovación y la responsabilidad social. En su intervención destacó cómo un clúster puede actuar como un motor de investigación para empresas que no tienen recursos propios.
Históricamente, la conexión clave de Gales era con Estados Unidos (específicamente producciones de Netflix atraídas por el paisaje y los incentivos fiscales). Sin embargo, Matthew señala que ya no pueden depender sólo de eso y ahora buscan conectar con naciones y clústeres “afines” que compartan valores sociales y propósitos comunes.
A diferencia de otros clústeres con membresías estrictas, el modelo galés es más fluido. En concreto, se describen a sí mismos como el departamento de Investigación y Desarrollo (I+D) para un sector compuesto por unas 1600 empresas, la mayoría de las cuales son microempresas o freelancers demasiado pequeños para tener su propia área de innovación.
También trabajan estrechamente con el gobierno para llevar delegaciones de empresas a visitar otros clústeres clave. A ese respecto, mencionó misiones pasadas a Hollywood y, más recientemente, a Japón, además de buscar colaboraciones creativas con laboratorios de innovación en Europa, como el “Lab of Tomorrow” en Bélgica.
Boswell puso especial énfasis en que el mayor reto de los próximos cinco años es lograr un crecimiento que sea “justo y verde”, pero también comentó la dificultad de integrar clústeres cercanos debido a las fronteras políticas. Por ejemplo, intentar unir los sectores de Cardiff (Gales) y Bristol (Inglaterra), que están a sólo una hora de distancia, resulta complicado por las diferencias en la administración política de cada región.
Lo bueno del tema es, según el representante inglés, que al trabajar desde una universidad, se perciben como una organización neutral, lo cual facilita que empresas que son rivales comerciales acepten colaborar entre sí. Subraya que para que esto funcione se necesita un liderazgo respetado por todo el sector.
Y es que, en general, los clústeres transforman la competencia en colaboración. Como ya se ha dicho, en sectores compuestos mayoritariamente por pequeñas empresas y trabajadores autónomos (freelancers), el clúster habitualmente permite que rivales comerciales colaboren para abordar proyectos de gran envergadura que no podrían realizar de forma individual.
©José Luis García/Cinestel.com




























