CineEurope: UNIC (informe anual): ¿Es el cine una medicina social?

UNIC, la entidad que engloba a operadores de salas de cine de 39 países de toda Europa, estrenó este año un nuevo comité de dirección y el catalán Jaime Tarrazón fue elegido Presidente por el periodo bienal 2026-2028.
El informe anual de UNIC muestra que el cine europeo se mantuvo bastante estable en 2025, con ingresos cercanos a 6900 millones de euros, aunque la recaudación bajó un 1,2% y la asistencia cayó un 4,4% hasta 873,2 millones de entradas. Los resultados variaron mucho según el país, en parte por la oferta irregular de estrenos de Hollywood y por la falta de grandes producciones locales en algunos mercados. Aun así, varios territorios, como Alemania, Dinamarca, Italia, España y el Reino Unido, registraron mejoras.
Italia también destacó por el impulso del cine local, que llegó al 32,7% de la taquilla, su mejor nivel desde 2016.
En el conjunto de la UE, las películas europeas alcanzaron una cuota de mercado del 31,4%, lo que confirma que las producciones locales siguen teniendo una presencia fuerte y relevante. El cierre de 2025 fue especialmente positivo: diciembre registró muy buenos resultados en Europa y en el mundo, y ese impulso continuó en el primer trimestre de 2026 con crecimientos muy fuertes en muchos países.
UNIC subraya que, para sostener ese futuro, hacen falta dos cosas clave: exclusividad en salas durante un tiempo razonable y una oferta constante y diversa de películas. La organización también insiste en la importancia de defender los intereses del sector en Bruselas y de proteger el valor cultural, social y económico de las salas cinematográficas.
¿Es el cine una medicina social?
El informe anual también se hace eco de un interesante artículo que el periodista especializado Patrick von Sychowski publicó en octubre de 2025 en el que se planteaba la pregunta de si el cine contribuye al bienestar de las audiencias.
Los cines de todo el mundo son centros culturales y comunitarios significativos que ofrecen a los consumidores un valor distintivo mediante oportunidades para apartarse de las presiones diarias, sumergirse profundamente en historias cautivadoras y conectar con otras personas.
Según dice el informe: “Ir al cine es una fuente de estimulación intelectual y emocional, aporta realización personal y crea interacción social”. Además, las dinámicas sociales impulsan ir al cine, ya que el público joven quiere formar parte de la conversación en torno a grandes estrenos muy esperados, siendo los conceptos de FOMO (miedo a perderse algo) y la capacidad de generar conversación, factores clave para motivarlos a ver las películas en la gran pantalla.
Según una encuesta a espectadores publicada por la Global Cinema Federation en abril de 2026, casi tres cuartas partes de la audiencia encuestada (no se especifica el número total de personas preguntadas) dicen que ir al cine es importante para su sensación de bienestar, y una tercera parte lo describe como muy importante. El artículo de Patrick von Sychowski “Cinema as a Social Medicine”, de octubre de 2025, destacó la investigación de la University College London y Vue Entertainment publicada en enero de 2020, que reveló que los participantes que veían una película en el cine experimentaban un aumento notable de la frecuencia cardiaca, pasando 45 minutos con el corazón latiendo a un ritmo saludable, equivalente a una actividad física ligera. Esto no significa que ir al cine sustituya al ejercicio, sino que en ese estudio la reacción fisiológica se parecía, en cierta medida, a la de un esfuerzo suave. Habría sido interesante saber qué tipo de películas vieron (terror, drama, ¿acción?,…), pero ni la UNIC ni los enlaces que el informe ofrece lo mencionan.
El Dr. Joseph Devlin, profesor de neurociencia cognitiva en la UCL, señaló, según el informe, que el cine ofrece oportunidades para que el cerebro dedique atención plena durante periodos prolongados, “sin nada más que hacer excepto sumergirse”. En ningún momento se menciona la capacidad de pensar y razonar por su cuenta, al menos en los textos facilitados por la UNIC, aunque es posible que hoy en día haya quien crea que “sumergirse” es sinónimo de “pensar por su cuenta”. Eso no lo sabemos, pero tal vez haya quien lo crea así.
La UNIC también menciona los beneficios psicológicos que para la audiencia tiene ver películas en comunidad, “incluso para las personas que van al cine solas”, asegura el texto. Y añade: “Por eso, ir al cine incluso en solitario te dará un mayor “impulso” de salud mental que quedarte en casa viendo en maratón tu serie favorita en streaming”.
Paralelamente, el texto de la UNIC hace referencia a otro estudio en el que, -esta vez sí lo sabemos-, se chequearon a 1229 personas. Estuvo a cargo de la organización benéfica británica MediCinema, que gestiona cines dentro de hospitales del Sistema Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido, y encontró resultados notables: el 92% de los pacientes encuestados dijo que una visita al MediCinema redujo la ansiedad y el estrés, el 93% dijo que redujo el aislamiento y el 92% dijo que mejoró el bienestar.
Accesibilidad, diversidad e inclusión
UNIC sigue trabajando en todos los aspectos de la diversidad dentro del sector de la exhibición cinematográfica, incluida la inclusión y la accesibilidad, para identificar buenas prácticas y reflexionar sobre lo que la industria puede hacer mejor para fomentar y promover prácticas más inclusivas.
El panorama regulatorio para el cine accesible en Europa es muy diverso. En Francia, por ejemplo, la obligación de proporcionar versiones accesibles de las películas recae principalmente en el productor. Según la ley francesa, si un productor no proporciona versiones con subtítulos para sordos y con audiodescripción de su película, no recibe el pago final de la subvención del Centre National du Cinéma. En Polonia, sólo las películas locales financiadas por el Polish Film Institute están obligadas a contar con audiodescripción y subtítulos para sordos, pero los grandes estudios de Hollywood no están obligados a proporcionar versiones accesibles para el mercado polaco.
En diciembre de 2025, la UK Cinema Association (UKCA) anunció una nueva colaboración con Attensi para ofrecer formación sobre sensibilización hacia la sordera e iniciación a la lengua de signos británica (BSL) al personal de los cines en todo el Reino Unido. El objetivo es fomentar interacciones más inclusivas y asegurarse de que los clientes sordos se sientan aún más bienvenidos y valorados cuando visitan sus cines locales. La iniciativa cuenta con el apoyo de la colaboración y orientación de la British Deaf Association, la Film Distributors’ Association y Paramount Pictures UK. Esta última iniciativa se suma a una serie de actividades relacionadas de la UKCA en los últimos años, entre ellas apoyar el desarrollo de la tecnología de subtitulado cerrado WatchWord, seguir proporcionando diversos recursos de formación presenciales y en línea para el personal de cine, y seguir ampliando el conocimiento sobre sesiones accesibles a través del sitio web Accessible Screenings.
En Francia, la Commission supérieure technique de l’image et du son (CST), además de impartir formación periódica sobre accesibilidad para los cines, desarrolló un mapa de soluciones accesibles existentes en el mercado francés para públicos con discapacidad visual y auditiva. Además, Tous Ensemble Au Cinéma es una iniciativa lanzada por Culture Relax para celebrar la inclusión en el cine tanto para públicos con discapacidad como sin ella. En octubre de 2025 se celebró un pase previo nacional de una película francesa en 206 cines de Francia, con condiciones adaptadas como luces atenuadas, menor volumen, ausencia de anuncios y tráilers, subtítulos para personas con discapacidad auditiva, audiodescripción y material de lectura accesible. Un total de 4500 visitantes asistieron al evento, que sirvió para sensibilizar al público sin discapacidad sobre la necesidad de proyecciones más inclusivas.![]()
©José Luis García/Cinestel.com





























