¿Serán las redes sociales el socio ideal para las salas de cine?

CineEurope 2019
¿Pueden ser las redes sociales un aliado perfecto para la experiencia comunitaria de las salas de cine? En nuestros días es más probable que los espectadores se involucren con más intensidad en torno a la asistencia a los cines si han conocido la existencia de una película a través de Internet. El marketing se abre paso desde los social media, y así lo aseguraron en un panel de CineEurope en la ciudad de Barcelona los diferentes profesionales que participaron.
La alta aceptación que suele tener el visionado de trailers de películas, especialmente entre los más jóvenes, es algo sobre lo que los productores y cineastas deberían de tomar nota, ya que dar a conocer un filme es tan importante como el hecho de concebirlo y rodarlo.
Y es que existe la posibilidad de ir desde el conocimiento hasta el crecimiento de las entradas.
Sarah Lewthwaite, directora general de Movio, lo sentenciaba así: “La audiencia ya ha validado el poder y la influencia de las nuevas tecnologías”. Ella también mostraba su preocupación en torno a las dificultades para que esta nueva herramienta pueda llegar a los mayores de 50 años de edad.
Uno de los puntos clave a la hora de trabajar en una estrategia en la que todas las partes ganen, fue desvelado por Antoine Gouiffes-Yan, jefe de marketing de CGR Cinemas, cuando dijo que las redes sociales hacen posible canalizar los contenidos correctos a las audiencias correctas. Y como consecuencia de los llamados “algoritmos”, es posible crear segmentos de espectadores que son medibles de diferentes maneras y reforzados a través de la posibilidad de compartir que los usuarios del servicio poseen.
Como ya comentábamos en Cinestel durante el resumen de la edición de este año de CineEurope, parece ser que son Facebook e Instagram los social media que mejor conectan con el publico potencial de una sala de cine. De hecho, Xavier Albert, director general de Universal Pictures International en Francia, contaba en Barcelona que él tiene una especial predilección por Instagram porque considera que establece una relación más cercana con los espectadores de los cines.
De todos modos, fue Brina Collins, gerente de alianzas de productos de Facebook, quien explicó en el panel que su compañía lleva ya un largo camino recorrido para intentar comprender los itinerarios que los consumidores hacen a través de su web, y que recientemente habían comenzado a preparar una nueva sección llamada Facebook Movies desde la que esperan entender también la perspectiva del distribuidor de cine.
El servicio de Facebook destaca fundamentalmente como importante fuente de datos de todos y cada uno de sus usuarios. No obstante, en realidad la razón de ser principal de esta compañía es el mercado publicitario y es ahí donde también va a ser posible que enfoque su negocio. De hecho, las películas son ya una parte de su servicio Facebook Event y la facilidad de que cualquier persona pueda estar conectada con sus amigos en esta conocida red social, amplía las posibilidades de que estos grupos de espectadores puedan ir juntos a ver películas en las salas de cine.
Es precisamente cómo se comporta la gente cuando entra en una de estas webs, la mayor fuente de información que alguien con capacidad de comprarla pueda tener, al conocer detalladamente todos y cada uno de los gustos de sus usuarios. Facebook afirma que está dispuesta a compartirla e inclusive a entrar en el negocio de la venta de admisiones para ver una película en la gran pantalla.
Poniendo énfasis en la experiencia humana sin igual que una sala de cine siempre posee, la cuestión más importante ahora será cómo se coordinan los estudios, la distribución y los exhibidores para afrontar los costes que este nuevo panorama de acceso directo al espectador y a sus gustos conllevará, e identificar las barreras que este tipo de marketing colaborativo pueda llegar a presentar en un futuro cercano.
©José Luis García/Cinestel.com





























