«Ostende» de Laura Citarella. Misterios playeros

*por Daniela Espejo. Las vacaciones de una joven en las playas de Ostende, paraje balneario de la Costa Atlántica bonaerense, se tornan en una historia detectivesca. Ella (Laura Paredes), sola en un primer momento, luego acompañada por su novio Francisco (Santiago Gobernori), observa y conjetura fantasías sobre la vida de un hombre y dos mujeres que están parando en su mismo alojamiento, el Viejo Hotel Ostende, hospedaje histórico del lugar. Momentos que recuerdan al más clásico Alfred Hitchcock, con su obra maestra «La ventana indiscreta». Otros más misteriosos, que traen reminiscencias del Michelangelo Antonioni de «Blow up».
Más allá de géneros y genios, la directora Laura Citarella propone una película pequeña pero certera, en su primer largometraje. En el BAFICI, recibió el premio de la Asociación de Críticos Cinematográficos de Argentina.
Tuve muchas críticas al respecto. Tengo una productora junto con Mariano Llinás, Alejo Moguillansky y Agustín Mendilaharazu que se llama El Pampero Cine. Yo tenía ganas de dirigir de vuelta porque solo había dirigido un corto en Historias Breves V («Tres juntos», 2009). Pensamos en un corto o un medio metraje. Compramos una cámara nueva y queríamos probar algunas cosas que teníamos en mente, como diferentes ópticas, etc. Además queríamos trabajar en el Viejo Hotel Ostende. Y yo tenía muchas ganas de trabajar con Laura Paredes. Escribí un guión y lo mejoré bastante de la mano de Mariano Llinás, hice un trabajo más estructural, él escribió un texto para incluir en la película. Fui a filmar y finalmente quedó una película de 85 minutos. Desde la crítica llegó el mensaje de que habíamos ido a hacer un corto y lo alargamos para entrar en el BAFICI. Y la verdad es que es una película muy pensada y trabajada. En todo caso estuvimos lo suficientemente despiertos como para que, si la película necesitaba ser un largometraje, lo fuera y si no, no.
La película es parte de un plan mayor. Hay muchos elementos de «Ostende» que están en la película de Mariano que estamos produciendo paralelamente. Esta es una película hecha mientras hacemos otras más grandes. Rotamos, y ocupamos todos los roles. Es un sistema que armamos. No para que nos tomen las películas para el BAFICI, sino para seguir con nuestra búsqueda. Con «Ostende» me arriesgué a que no fuera comprendida o interpretada. Pero también estoy probando cosas, es mi ópera prima. Tenemos una formación tipo banda de rock. La película es tanto mía como de ellos. Pero obviamente que la responsabilidad, la angustia y el nivel de compromiso es mayor para mí en este proyecto. Mis compañeros fueron muy solidarios conmigo, tuvieron mucho respeto y apoyo por mi búsqueda. En las películas, nosotros no cobramos y al resto, como ser los actores y otros técnicos, les pagamos un poco menos de lo que se paga, pero no tanto menos. Son proyectos de unos diez días de rodaje. Es una forma muy nuestra, muy característica. Por un lado, es un sistema intransferible, que vuelve ágil el proceso de filmación. Y por otro lado, aspiramos a conseguir inversiones privadas, cosa que de momento nos está costando. No creo que no haya que recurrir al Estado, pero habría que modificar las formas que tiene de manejarse. Debería adaptarse al día de hoy.
Mi padre actúa en la película. Hace el personaje del hombre que se aloja en el hotel con las dos mujeres. Me mandó un e-mail relacionando «Ostende» con «Blow up». La película está muy atravesada por todas las cosas que he visto en mi vida. Hitchcock es al director al que más le he prestado atención, representa el ABC del cine, es como un manual. Justo este año filmamos algunas cosas muy hitchcockianas. Así que también de ahí vino la cosa. Juan Villegas hizo una apreciación sobre el trabajo con el espacio y lo relacionó con el cine de Eric Rohmer. La representación espacial es algo que trabajé mucho porque la antigüedad del hotel y su tamaño se construyen en gran medida a través del sonido.
©Daniela Espejo/Cinestel.com (Buenos Aires – Argentina)




























