“El Testigo”, conversaciones con Osvaldo Bayer; tributo a un genio

Decía Osvaldo Bayer que ante la frustración, las personas suelen recurrir a la violencia. Y eso es lo que le ha ocurrido al actual gobierno de Argentina, encabezado por un presidente fallido que recién ordenó la retirada de un monumento de metal del famoso escritor y periodista argentino, emplazado en la entrada a la localidad de Río Gallegos.
Un libro de Bayer fue el precursor de la película “La Patagonia Rebelde” (1974), en la que el director Héctor Olivera contó con un reparto encabezado por Héctor Alterio, Federico Luppi, Luis Brandoni y Pepe Soriano.
Norma Fernández es una periodista que siguió a Osvaldo durante algunas décadas y le hizo varias entrevistas, una síntesis de las cuales forma parte de este documental estrenado en 2024 y que lleva por título “El Testigo, Conversaciones con Osvaldo Bayer”.
Es importante revisar este relato ahora, pues está poniendo en valor el significado de la ética para una persona que siempre puso esa palabra en primer lugar. La productora de la película señala al respecto que “verlo y escucharlo en su coherencia a lo largo de 30 años explica el porqué del odio y la saña en borrar su legado por parte de las oscuras marionetas del poder actual”.
Norma Fernández conoció a Bayer en la Córdoba de 1992, donde le hizo una primera entrevista, gran parte de la cual podemos ver en este filme. Luego vinieron otras oportunidades de encuentros que ambos no desaprovecharon para volver a instalar cámara y micrófono, así que en “El Testigo” podemos observar y escuchar la que quizá sean la parte más substancial de las mismas.
El documental es memorable y en sus cerca de dos horas de duración ofrece un retrato fiel de su personaje, con sus ideas y una visión del mundo que tuvo siempre en su punto de mira tanto al capitalismo como al poder en sí mismo, al que consideraba “el peor de los males” por su capacidad de crear una especie de adictos narcisistas, siendo un espacio donde se potencia “la riqueza para pocos y la pobreza para muchos”.
Fernández, que dedica la película a la memoria de Coco Blaustein y Rodolfo Hermida, hace hincapié en la capacidad que tenía Bayer como argentino-alemán de analizar las similitudes entre el nazismo alemán y la dictadura cívico militar argentina más sangrienta, la del general Videla. Pero por supuesto, el filme también le dedica una pequeña parte al general exterminador de nativos Julio Argentino Roca, sobre quien pidió hasta la saciedad que fueran retirados los numerosos monumentos que aún hoy existen diseminados por toda la geografía del país.
La represión a los pueblos originarios todavía continúa en nuestros días, aunque eso no lo esté transmitiendo los «mass media». Entre los criminales aquí mencionados por Osvaldo se menciona al Coronel Rauch, que “vino de Europa para matar indios”, también llamados “salvajes” hasta la década de los ’70 del siglo pasado.
Osvaldo Bayer estaba convencido de que tras la caída del Muro de Berlín, el mundo pasó a estar dividido entre los países del norte y los del sur, así como también explicaba en sus análisis que la socialdemocracia ha traicionado sus ideales desde hace mucho tiempo; que en Francia y otros países los hechos de mayo del 68 iniciaron la lucha contra el capitalismo consumista; y cómo los habitantes del territorio que antaño perteneció a la antigua República Democrática de Alemania han visto claramente frustradas su expectativas socioeconómicas tras su regreso al capitalismo, aunque Bayer como ya era sabido nunca fue comunista sino anarquista socialista libertario y, de hecho, durante la división vivió siempre en la República Federal.
En la parte final del documental vemos al escritor en El Tugurio, la guarida que Osvaldo tenía en Buenos Aires. Allí, entre otras cosas, comenta cómo es que le dio por escribir la novela «Rainer y Minou», apartándose de la línea ensayista que habían mantenido sus libros anteriores, con un personaje principal masculino derrotado que no sabe salir de esa realidad.
Poco después es cuando el filme hace un salto y ahí le situamos en el año 2017, un año antes de su fallecimiento. Para finalizar, el escritor hace algunas valoraciones desde ese momento en una especie de balance y despedida.
©José Luis García/Cinestel.com






























