“La Herida y el Cuchillo”: tres en uno: documental, ficción y ensayo

Estrenado en Argentina
Como un homenaje al fundador y director de El Periférico de Objetos, el director Miguel Zeballos ha reunido en un mismo filme cinco años del proceso creativo de Emilio García Webhi, en una suerte de ensayo sobre la expresión corporal que conecta con aquellas obras que este artista ha ido desarrollando.
“La Herida y el Cuchillo” es un proyecto un poco caótico y desordenado que nació con la voluntad de dejarse llevar por los procesos de construcción de un rompecabezas que quiere transmitir los entresijos de una puesta en escena, y que se centra en algunos fragmentos seleccionados de las obras de Wehbi.
El Periférico de Objetos es un grupo teatral muy singular dentro de la escena bonaerense, y está considerado como un grupo paradigmático del teatro experimental e independiente, cuyas creaciones no pueden ser clasificadas dentro de una definición precisa al abarcar tantas áreas distintas.
A través de sus intentos por establecer una dialéctica con el espectador, con el cual siempre intenta interactuar, sus estrategias formales pasan por conceptos que tienen relación con todo aquello a lo que muchas veces no se quiere mirar directamente. Pero ese aparente desorden al que nos referíamos tiene que ver precisamente con la imposibilidad que tiene el ser humano de controlar determinados aspectos, algunos de los cuales pudieran llegar a resultar desagradables, lo cual puede ir sucediendo sin la posibilidad de tomar ese control.
“La Herida y el Cuchillo” está configurada como un diálogo con el cuerpo humano y las implicaciones que éste puede tener con los márgenes de la vida social del más común de los mortales. Un filme tanto para los numerosos seguidores de Wehbi, como para aquellas personas que tienen inquietud por conocer este tipo de representaciones tan singulares.
Miguel Zeballos responde las preguntas de Cinestel
– ¿Qué tan importante es para vos la expresión corporal en el terreno de la actuación? ¿Estarías de acuerdo en que nos dice mucho más que las palabras?
Eso siempre depende de la película o la obra de teatro en la que estoy trabajando, en general creo que tiene tanta importancia lo corporal como lo hablado, esto si es que pensamos que lo hablado no es corporal, yo no sé si haría división, no lo tengo claro. En La herida y el cuchillo hay una línea narrativa que fragmenta los cuerpos de los performers, en esa construcción intenté armar una poética abrumadora del cuerpo donde el espectador este decidido a contemplar.
– Y siendo el cine un vehículo importante también para transmitir nuevas experiencias, ¿cuál fue el motivo por el que te fijaste en esta especie de arte esquizofrénico y en García Wehbi?
Después de mi encuentro con la obra de García Wehbi lo más fácil, de alguna manera, era decidir hacer una película sobre sus procesos. Esa suerte de espejo en la que me vi reflejado abría un camino para pensar mi propio proceso creativo. Los 5 años que duró el rodaje, me ayudaron a clarificar temáticas y estéticas que me interesaban abordar desde siempre, que podía vislumbrar de manera algo difusa pero que recién aparecerían con claridad en el 2018/2019, es decir la última etapa de la película.
– ¿El enfoque de la película sería quizás un llamamiento al autocontrol, específicamente?
No necesariamente.
– Por momentos se siente también en el trabajo de García Wehbi alguna influencia de La Fura dels Baus, con toda esa suerte de explosión escénica. ¿Hay tal vez alguna coincidencia común en la búsqueda de espacios escénicos que tienen ambas compañías?
Ignoro si hay coincidencias con La Fura, en lo personal el trabajo de Emilio me hizo entrar en contacto con otros artistas con las que puedo encontrar una potencia similar como Rodrigo García, Romeo Castellucci, Jan Fabre.
– ¿Y crees que es interesante que el humor se interprete con cinismo?
No necesariamente, al menos yo no trabajo desde ese lugar.
©José Luis García/Cinestel.com

Miguel Zeballos, director de “La Herida y el Cuchillo”




























